En estos momentos de incertidumbre política y económica , cuando el estado a traves del gobierno y otras instituciones interviene cada vez más en la vida de los individuos , restringiendo su libertad día a día en aras de un supuesto " bien común" , queremos contribuir desde este blog a difundir los principios del liberalismo , cada vez más necesarios para conservar la libertad y la iniciativa como ciudadanos.

sábado, 21 de agosto de 2021

Crónica de una muerte, casi anunciada.


 " No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte; y no valen armas en tal guerra, ni la impiedad librará al que la posee."

Eclesiastes 8 : 8 

Pues si, estuve muy cerca de la muerte. 

Necesitaba cortar la hierba en la finca, que se habia escapado un poco. Hacía un buen día, y el martes 10 de Agosto decidí ponerme manos a la obra. Bajo un sol bastante fuerte, estuve 8 horas con la desbrozadora.

El miercoles 11 no hice nada, ya que teníamos un pequeño viaje.

No era mucho lo que me quedaba, y el jueves  día 12 decidí acabar con el trozo que me faltaba. Empecé sobre las 9,30 horas y despues de llevar sobre una hora cortando, me empecé a marear. No era un mareo normal, de darme vuelta las cosas, sino que me iba para atrás, sin poder practicamente sostenerme. Logré poner la desbrozadora en el suelo y me senté en el campo a la sombra para ver si me pasaba ese mareo. Mi mujer se asomó por la ventana y me pregutó lo que me pasaba. Le dije que estaba algo mareado, pero que me pasaría.

Realmente, en 15 minutos me pasó y volví a coger la desbrozadora, con la inmensa suerte, o la intervención divina, la desbrozadora dejó de funcionar ya que tenía, a pesar de limpiarlo diariamentre, el filtro obturado y no llegaba aire suficiente al motor.

Tengo una ducha fuera, en el campo, me pegué una ducha y fui con el coche al Polígono de la Gándara, a buscar un nuevo filtro para la desbrozadora. En todo este tiempo, y yendo en el coche, ya no me mareaba. Llegué de Ferrol, cambié el filtro y probe la desbrozadora, que encendía perfectamente. En el momento de volver a encenderla, volví a sentir el mareo y mucha inestabilidad. Fui para dentro de casa, se me mareó el estómago y devolví.

Pasada media o una hora, yo que soy muy comedorciño, decidí comer a ver si me lo aguantaba el estómago. Había macarrones con carne y queso. Eché un plato decente y los comí con gusto, pero seguía un poco mareado. A los 30 minutos los vomité todos.

Ya me encontraba bastante mal. Aunque no me daban vueltas las cosas, solamente un mareo importante, seguí pensando si sería un vértigo . Me inyecte Dogmatil 50, pero las cosas no mejoraban demasiado. Así pasé toda la tarde y la noche.

Seguía vomitando, y para hacer la última prueba, puse otro Dogmatil 50. La cosa no mejoraba nada, y ante la presión de mi esposa e hija, y la telefónica de mi hijo, decidí el viernes a media mañana llamar a mi doctora de cabecera, la doctora Dña. Victoria Castro Ocampo.

En muy poco tiempo, ella y un enfermero ( lo siento, no recuerdo su nombre ) estaban ya en casa. Yo estaba hecho una piltrafa. Pocas veces me sentí tan mal.

El enfermero me tomó constantes y la doctora me hizo una exploración exahustiva, llegando a la sabia conclusión de que aquello era algo más que un vértigo. Decidió entonces, que debería acudir a Urgencias de Arquitecto Marcide.

Yo nunca habia ido al médico. Durante 40 años estuve 7 días de baja, uno de ellos por picarme un tendón con una fouciña y el otro, por una gripe con 40º de fiebre, que aunque lo intenté, no me dejaba mover de cama.

Comprendereis que cuando la doctora me dijo que tenía que ir a Arquitecto Marcide, no me sentó nada bien. Alabo de todas formas que la doctora estuviera en lo cierto, y gracias a su decisón, posiblemente me pude salvar.

Muchas, muchas, muchas gracias.


Fui trasladado en una ambulancia del 061 hasta urgencias del Hospital" Arquitecto Marcide" , por dos chicas de lo más efectivo, que me llevaron en volandas hasta el citado Centro.

Bueno, pues ya estaba en Urgencias. En 40 años habia estado una sola vez para coser el tendón picado por la fouciña. Me acuerdo que vino el Traumatólogo a ponerme la anestesia, y le dije, " sin anestesia por favor ". Así fue. Esa única vez, le ahorré la anestesia a la Seguridad Social.

Hay gente que está acostumbrada, pero a mi, en aquella situación, me impresionó bastante la llegada a Urgencias. No habia demasiada gente, pero tampoco poca. En diez minutos me pasaron al triage, me tomaron constantes junto a unas breves preguntas. Ya estaba listo, ya estaba decidida la prioridad que tenía para atenderme.

Tumbado en la camilla, esperé sobre 15 minutos y enseguida vino un celador y me llevó a uno de los box. Gente muy amable. En unos minutos me hicieron análisis, ECG. T.A, y me abrieron una historia clínica con las preguntas de rigor y la exahustiva exploración neurológica. Pasaron unos minutos más y un celador me llevó a una sala de Urgencias y con un portatil, me hicieron una RX de Torax. Posteriormente fui llevado a Rayos para hacer un Tac Craneral.

Muy amables en la Sala de Rayos, sin apenas molestias y unos minutos para hacer la prueba.

Terminada la prueba el celador me llevó para la Sala de Observación de Urgencias, donde están los enfermos que deben de ser ingresados o que necesitan estar unas horas en tratamiento y observación antes de ser dados de alta. Allí fui monitorizado, me volvieron a hacer análisis y me colocaron una vía con un suero.

Alguna de las personas que trabajaban allí, me reconocieron como enfermero.

Los médicos ya sabián el diagnóstico, y en unos minutos vinieron a hablar conmigo. Recuerdo que era un médico muy, muy agradable ( ¿ Medicina interna ? ), no demasiado joven y una doctora más joven, también muy agradable.

Tenían dos noticias, una buena y otra no tan buena. La buena era que no me habia muerto, y la no tan buena, era que el mareo que tenía era debido a un INFARTO ISQUÉMICO CEREBELOSO DERECHO SUBAGUDO, de probable origen Tromboembólico.

¡¡ Casi nada para un novato !!

Mi mujer, mis hijos y Brais,el novio de mi hija, esperando en Urgencias a que el médico les de noticias de mi estado.
 

Mis compañeros que estaban alli, recibieron la orden de ponerme tratamiento, entre ellos, un antiemético, lo que me puso mucho mejor, ya que me ayudó para dejar de vomitar.

Como van a tardar unas horas antes de que me suban para la 5ª planta, voy a contar algo que oí y que vi mientras estaba en la sala de Observación.

En esa sala, donde yo estaba, habia una señora de algo más de 90 años.Tenía una descompensación diabética y alguna cosa más. No estaba bien. Recibió algo de tratamiento y se puso algo mejor. La doctora habló con su hija en un aparte ( cerca de donde yo estaba ) y le dijo que su madre, aunque se encontraba algo mejor, dados sus padecimientos y su edad, podría morir en cualquier momento, por eso los médicos habian decidido ingresarla.

!! Bufff, cuando se enteró la señoriña ¡¡. Vino también su hijo o su yerno para convencerla que debería ingresar, a lo que ella se negaba tajantemente

- ¿" Que me van a poñer, de 60 anos " ?

- " Eu ya son moi maior, me encontro mellor, e quero morrer na casa "

Frases de este tipo, con mucho convencimiento y dureza. Ella no quería ingresar y punto. Quería morir en su casa. Yo calladito, pero aplaudiendo en mi interior a todo lo que decía la buena de la señora. Posiblemente no llegue yo a esa edad, pero si llego, quiero decirle hoy desde aqui a mi familia, que no quiero ingresar, que quiero morir tranquilo en mi casa.

Como se puede entender, no supe más de la señora, pero alabo su decisión y pido lo mejor para ella, sea en la vida o sea en la muerte.


Bueno, dos horas antes de subir a planta, me hicieron mis compañeras una PCR, para saber si estaba o no infectado de Covid. Era la primera vez, pero decidí resistir como un hombre nacido en 1955. Vino la encantadora enfermera con ese palito largo, muy largo y nada agradable y con sumo cuidado me lo introdujo en ambas fosas nasales, y hasta la garganta.

 


Como diría Federico García Lorca,

"Voces de muerte sonaron
cerca del Guadalquivir.
Voces antiguas que cercan
voz de clavel varonil."

Y así fue, me comporté como un hombre nacido en 1955 y no derramé ni una lágrima. El PCR dió negativo, con lo que ya podría subir libremente a la planta.

Después de recibir una atención maravillosa y ya con un diagnóstico un poco complicado, a las 01.00, en la noche del Viernes al Sábado, me subieron a la 5ª plata. Allí en la sala de espera  ya me estaba esperando la santa, y me llevaron a la habitación 507/1. Era de noche, estaba la cortina puesta y pensé en un principio que no habia nadie en la cama de al lado, la que está al lado de la ventana. Habia, durmiendo, un señor 9 años mayor que yo y que también le habia dado un ictus. Vino la enfermera, ya acostado, y me hizo las preguntas de rigor para hacer el ingreso. Me pusieron una telemetría ( ECG permanente para ver el corazón ) que tuve puesto durante tres días y que en cada momento podían ver desde el control.

 


Con la santa a los dos días del ingreso

Esa primera noche la santa trató de dormir algo a mi lado en un sofá y yo tengo que decir que no fue mi mejor noche, pero no me quejo, ya me habian controlado los vómitos y eso era  muy importante.


Ya habia pasado la primera noche y ahora habia que acostumbrarse a la rutina del día. Por la mañana, toma de temperatura, T.A. , Glucemia y pocas cosa más. 

La T.A. era y es muy rebelde y no habia mucha forma de bajarla. En alguna ocasión, ante cifras altas, me pusieron un suero con medicación para tratar de bajarla. Las primeras 24 /48 horas estuve medio adormilado.

Durante parte del día estaba conmigo mi santa, a veces mi hija Brianda, y a veces mi hijo Josué. La segunda noche estuvo conmigo mi hijo Josué. A partir de la tercera noche, ya pedí que por favor no se quedara nadie, ya que dormía toda la noche y no necesita a nadie conmigo.

A partir de las 24 horas ya empezó la ITV como si fuera un
Rolls Royce. Me miraron de arriba abajo. Trataron de hacer pruebras para confirmar el diagnóstico.

R.M.N. ( Resonancia ) de cerebro. Eco doppler de carótidas en la consulta de las Neurólogas. ECG. Ecocardiograma. Angiotac de cuello. Observaciones neurológicas a diario en la habitación. Consulta del médico rehabilitador. Consulta de la Fisioterapeuta. Consulta del Cirujano y Dermatóloga ( por un cuerpo extraño que tengo clavado en una pierna posiblemente con la desbrozadora ).

Mirado de arriba abajo.

Diágnóstico confirmado y tratamiento para casa.

De nada me puedo quejar, todo lo contrario. Una limpieza estupenda. Una atención de Médicos, enfermeras , auxiliares y celadores, inmejorable. La comida de 10 . Aunque comía todo pasado, todo estaba exquisito. Sin sal pero exquisito. Mi preferido, la compota de manzana o de pera. Una maravilla.

La lencería de 10. Sábanas limpias cuando hiciera falta, pijamas o camisones, toallas, etc...

                   Papilla de 5 cereales y compota de manzana. ¡¡ Merienda exquisita !!


                                                   ¿ Os gusta mi camisón ?


                                                     Con mi hija Brianda

 

Como ya podreis comprobar, por lo que llevo escrito, recibí una atención maravillosa por parte de todos los profesionales. No voy a desdeñar la gestión, pero casi todo esto es por el esfuerzo diario de la mayoría de los profesionales, que aún trabajando a veces en condicones no óptimas, ponen todo de su parte para que todos los asegurados, hayamos o no hayan cotizado, ricos o pobres, etc., tengamos una atención maravillosa, a pesar de que somos 47.000.000 de habitantes y haya que atenderlos a todos.

¿ Que hay deficiencias ?. Claro que las hay. Todo es mejorable, pero no nos podemos quejar. Toda la experiencia que yo tenía era de oidas, por lo que le habia sucedido a otros. Ahora tengo una experiencia de primera mano, y puedo asegurar, que en términos generales, tenemos la MEJOR SANIDAD del mundo.

Fui atendido rapidamente. Mi caso era grave. Fui mirado y diagnósticado con toda rapidez y recibido el tratamiento. Dormí en una cama maravillosa, Limpieza total. Personal super atento.

Quejarme sería puro vicio y una falta de respeto a la mayoría de los profesionales que cada día se esfuerzan para que todo salga lo mejor posible.

Me acuerdo de mi compañero y de su familia, y deseo que pronto esté en casa y pronto se recupere. Uno de los días que estuve alli, cumplian 53 años de casados.

¡¡ Muchas felicidades !!

También quiero dar muchas gracias a vecinos y amigos, por su preocupación por mi. Quiero dar muchas gracias a todos los que hasta día de hoy son mis pacientes y amigos, a toda la gente de Mera, Mera de arriba, San Claudio, San Adrián, Feás, Landoi, Cabanán y Sismundi. Todos me disteis mucho apoyo y me sentí muy arropado.

¡¡ Muchas gracias !!

Ahora tengo que reflexionar un poco y pensar que me pude haber muerto. Siento darle este disgusto a mi familia, especialmente a mi santa y mis hijos Brianda y Josué, y al resto de la familia. Pensé mucho en mis nietos. Quizás si me hubiera muerto, Pablo se acordaría algo de mi, pero Carmen, con año y medio, ya no se acordaría de mi. Uno de los motivos de hacer este escrito, es para dejarles, en su momento, un recuerdo a ellos.

Como dije al principio, con el versículo de Eclesiastés, no somos nadie. Nos parece que controlamos nuestra vida y también nuestra muerte, y no es así. Somos un muñeco colgado de un hilo, que en cualquier momento, se desprende y adios.

Doy gracias a Dios por permitirme, hasta este momento, vivir un tiempo más. Trataré de ser muy disciplinado con la medicación, ejercicio y comidas, pero siempre tratando de vivir. Si la vida no es vida, no merece la pena vivirla. Mejor morir. Como eso no está en nuestras manos, seguiremos adelante hasta que Dios lo quiera.

Agradezco a mi familia, sobre todo a los que están en casa, el esfuerzo que hacen para que todo salga bien. Que no les parezca mal, pero pasados unos días, aún cumpliendo con las obligaciones médicas, yo quiero ser un espíritu libre y quiero quitarme de encima el status de enfermo. Sé que para el que cuida no es facil, pero que piensen que por encima de todo, dentro de la responsabilidad, está mi bienestar, está mi libertad. Se lo agradezco mucho.

Muchas gracias a todos por escucharme y permitirme esta pequeña aportación en mi experiencia con la medicina hospitalaria pública.

¡¡ Muchas gracias por todo !!



"Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte."

Proverbios 16:25



 


 

 

domingo, 25 de julio de 2021

La vileza del débil - Alfonso Ussía ( a propósito de que el PP no se opusiera a que Santiago Abascal fuera declarado " persona non grata " en Ceuta )


 Alfonso Ussía Muñoz-Seca. Madrid 1948 Escritor. Premios. Mariano de Cavia, González-Ruano, Jaime de Foxá y Baltasar Iban. Especial Ejército, Fundación Guardia Civil y FÍES de periodismo. 53 libros. Distinciones. Gran Cruz del Mérito Naval. Gran Cruz de la Orden del 2 de Mayo. Medalla de Oro de Madrid. Cruz de Plata de la Guardia Civil. Entre ABC, Tiempo, Época, y La Razón, más de 20.000 artículos. Pluma de Plata y Pluma de Oro.

 

                          La vileza del débil

 Sánchez es una calamidad para España. Pero su psicopatía se sostiene por su egocentrismo, su osadía, y por tanto, un cierto valor personal. Casado es vil. Un vil engañado por sus zurupetos. Tan incómodo se halla consigo mismo que a sabiendas de su limitada proyección social, mantenida principalmente por la Presidente y el Alcalde de Madrid, quiere dar una imagen de fortaleza que lo convierte en un mamarracho. Sus palabras, según dicen inspiradas por Aznar, el gran amigo de Pujol y de Javier Arzallus, durante la moción de censura de Vox contra Pedro Sánchez, muy pocos las entendieron. Vox no es un partido fascista, y mucho menos nazi. Hasta Jorge Verstrynge lo reconoció. Vox es un partido conservador, constitucional, monárquico, decente y de derechas. Lo que fue en su día el Partido Popular. Vox creció cuando fue recogiendo en los cubos de basura los principios y valores que había depositado el Partido Popular. Si aquello resultó inconcebible, lo de Ceuta supera el más alto nivel de la villanía y la mezquindad. 

Santiago Abascal ofreció su nuca al terrorismo de la ETA. Su firmeza le granjeó millones de simpatías, pero pocos votos. Hoy, digan lo que digan las encuestas, las simpatías son más consecuentes y los votos le llueven a chubasco fuerte, persistente y caudaloso.

Ignoro qué ha hecho Santiago Abascal para ser acusado, por el propio PP, de nazi. Santiago Abascal ofreció su nuca al terrorismo de la ETA. Su firmeza le granjeó millones de simpatías, pero pocos votos. Hoy, digan lo que digan las encuestas, las simpatías son más consecuentes y los votos le llueven a chubasco fuerte, persistente y caudaloso. Casado, que es un mediocre acobardado, en lugar de rodearse de los mejores, ha elegido la compañía de la vulgaridad. Y se siente mucho mejor del lado de Sánchez que del único partido político, con sus virtudes y defectos, que defiende a ultranza la vigencia de la Constitución, la unidad de España y la Corona. Lo de Ceuta es la consecuencia final de su vileza, de su solicitud de ayuda en posición de cuclillas, de su debilidad pasmosa.

En Ceuta venció Vox con holgura. Casi 12.000 votos frente a los 10.000 del PSOE y los casi 8.000 del PP. El PSOE, con el apoyo de los partidos islamistas y antiespañoles, se maneja a gusto en el parlamento caballa, en el parlamento ceutí. Los ganadores son frecuentemente insultados, despreciados y perseguidos. En una votación parlamentaria, Santiago Abascal, el líder del partido vencedor en la ciudad española, ha sido considerado “persona no grata” en Ceuta. Sus votantes, la mayoría simple de los ceutíes, son también personas no gratas. Han votado a favor de la ignominiosa perversidad del PSOE y los grupos islamistas que desean entregarla a Marruecos. Y el PP ha logrado su propósito con la cobardía de la abstención. 

Conozco poco a Casado, y algo más a Abascal. Santiago Abascal le saca, como hombre y como político, siete cabezas de altura al cobarde que hoy manda en el PP

Vamos a ver. No hay español que- por ahora-,  pueda sentirse señalado por una atrocidad de esta índole. Cuando el PP gobernaba Puertollano, se planteó la posibilidad de designarme “persona non grata” en Puertollano. Sólo porque dije mi verdad. Que Puertollano, como ciudad, es bastante fea. Cuando en el Puerto de Santa María se reinauguró su Teatro Principal, se enfrentaron dos opciones para bautizarlo. Los independientes propusieron el nombre de Pedro Muñoz-Seca, portuense, gran autor de teatro y asesinado por la canalla comunista y socialista en Paracuellos del Jarama. El PSOE, Izquierda Unida y ¡¡el PP! se decantaron por Rafael Alberti, extraordinario poeta, nefasto autor teatral y visitante asiduo de checas y prisiones comunistas. Ganaron los independientes. Los estercolados del PP quisieron darme explicaciones, y como es lógico, los mandé a pastar. Ese PP atemorizado, acomplejado y sumiso es el que ha inspirado sus vilezas.

Conozco poco a Casado, y algo más a Abascal. Santiago Abascal le saca, como hombre y como político, siete cabezas de altura al cobarde que hoy manda en el PP. No he oído de boca de Abascal nada que pueda interpretarse como ultraderecha o nazismo. Es, simplemente, un demócrata español que ama y cree en España.

Hoy le están lloviendo votos a Santiago Abascal mientras Teo lanza con maestría, lo mejor que hace, huesos de aceituna

Le recomiendo a Santiago Abascal que se presente en Ceuta cuanto antes. A ver si hay huevos socialistas o musulmanes. Y a Pablo Casado, que entregue las riendas de su importante partido a quienes lo han llevado a las alturas. Ayuso y en menor grado, Almeida. Ellos sí representan al PP. Y ellos jamás hubieran autorizado la vileza del débil.

Si el objetivo es Sánchez, Casado no puede ser su adversario. Como mucho, es un “sparring” de peso y pegada muy inferior. Un juguete del mentiroso y futuro golpista. Hoy le están lloviendo votos a Santiago Abascal mientras Teo lanza con maestría, lo mejor que hace, huesos de aceituna.

Fuente;www.gaceta.es

 

Cap. 1 - ¿Quién decide la verdad? Con Antonio Escohotado y Marta Peirano.

Ibiza, ¿mito o realidad? - Antonio Escohotado

martes, 15 de junio de 2021

Los penúltimos días de Escohotado: "Ya tengo ganas de morirme"

                                                                         


           Intrahistoria de nueve meses de conversaciones, hachís y ajedrez del periodista Ricardo F. Colmenero con el filósofo en su retiro de Ibiza. "Soy muy consciente de que soy un chalao"

Escohotado tiene una forma muy rara de morirse. Igual que algunos elefantes africanos abandonan la manada cuando ven acercarse sus últimos días, Antonio abandonó hace ya un año a su familia en Galapagar y se metió en una cabaña en la isla de Ibiza con su ordenador, frente al que no pasa menos horas de las que pasaría en un sarcófago, estudiando, por ejemplo, la fonética noruega, o la geología de Islandia.

«Veo a otros viejos de mi edad intentando evitar, o saber, lo inevitable, y me da pena, y me da orgullo. Pena de ellos y orgullo de haber llegado a mi situación, donde prestarle atención a la fonética noruega, y a la geología de Islandia, es lo único que me permite sentir lo previo, es decir, si la vida se despide, yo me despido antes, ¿tú pataleas ante lo inevitable? Yo no. Me provoca placer aprender, obviamente. Muchísimo. Más que cualquier otra cosa. (...) La curiosidad, joder, tiene unos placeres muy gordos. Por favor, Ricardo. Me amplía el alma. Me da la sensación de que soy más. Porque soy menos Antonio Escohotado Espinosa y soy más mundo. Soy más realidad. Me da la sensación de que con eso hago la muerte más benévola», cuenta.

Empecé a entrevistarle, o algo así, una mañana de septiembre, y aquí seguimos, nueve meses después. El resultado es Los penúltimos días de Escohotado (La Esfera de los Libros), que sale a la venta esta semana, donde trato de descubrir en casi 300 páginas si uno de los hombres más inteligentes de la Tierra guarda el secreto del sentido de la vida y la inmortalidad del alma. Y de paso recoger los restos inmateriales del comunista, del voluntario del Vietcong, del directivo del Instituto de Crédito Oficial, del presidiario, de la cobaya de estupefacientes, del primer repudiado por políticamente incorrecto cuando aún no existía lo políticamente incorrecto, del escritor, del filósofo, del abogado, del economista, del astrofísico, del traductor de Newton y Hobbes, del líder espiritual de Calamaro, del enemigo de Maradona. Capítulos de una vida que, si los lees seguidos, uno tiene la sensación de haber vivido de atrezzo.

El profesor ha quedado reducido a una escuálida estatua de mármol a la que se le leen las venas como garabatos en un pergamino. Ahí está escrita la primera lección, que el saber no sólo no ocupa lugar, sino que parece devorar la materia. A veces da la sensación de que en cualquier momento Antonio Escohotado (Madrid, 1941) va a acabar de consumirse en una nube junto a su cigarrillo, como la bruja malvada del oeste, dejando tras de sí una camisa blanca que le da cierto aire de hospitalizado en un manicomio, o de filósofo griego, o de espectro adlib. O de todo eso junto.

Tampoco es que a Antonio le importe mucho morirse: «Pero morir con ganas o morir sin ganas, ahí es donde el ser humano se juega la vida. Tener ganas de morir como tengo yo. ¡Ganas de morir! Pero para tener ganas de morir hay que tener la sensación de vida cumplida».


 

Muchas veces las entrevistas se hacen muy largas porque no consigues arrancarle nada al entrevistado. Estás junto al pozo, dándole a la manivela, que es como los periodistas hacemos preguntas, pero no sale nada para llenar el cubo. Pero Antonio era como estar bajo una tempestad, y después de nuestro primer encuentro supe que no quería derramar el agua sobrante, sino seguir grabando su lluvia, sus rayos, truenos y centellas.

 

Antonio es un buen escritor y un mejor orador, pero creo que al leerle hablando alcanza la excelencia. Durante semanas me comentó las ganas que tenía de escribir un libro sobre lo políticamente incorrecto, pero que le faltaban las fuerzas, por lo que me ofrecí a que se despachara en más de 60 páginas de este libro: «Lo políticamente incorrecto es el mundo de la mentira. Que sea lo que yo querría que debiera ser. Pero para qué, si eso no sirve para nada. Enmendarle la plana a la naturaleza, tú, que eres un analfabeto. Pero esto en nombre de qué. Es acojonante».

Lo políticamente incorrecto es el mundo de la mentira

Y sucesivamente se fue despachando tema por tema. Desde la izquierda, de la que habla como ex comunista que de verdad corrió delante de los grises, a veces con Manuela Carmena: «Estoy avergonzado como hombre del PCE, como hombre de izquierdas, de los que ahora digamos, apoyan a Maduro, pero están mezclados también con el islam y con estimular a los niños neuróticos el odio a sus padres y en las mujeres neuróticas el odio a los hombres. Nunca pensé que pudieran a recurrir a cosas tan pequeñas, tan rastreras. Nunca lo pensé. Siempre pensé que izquierdas era benevolencia, amor al hombre. Esto no es amor».

Reparte también a los medios de comunicación: «Son una mezcla de catastrofismo, pensando que al público lo que le gusta es estar alarmado, y de sectarismo, de yo estoy con estos y tú con los otros».

El hombre que dejó su puesto de funcionario para irse a Ibiza a traducir a Patti Smith, o los 11 volúmenes del anónimo My secret life, desnudo en la playa con un magnetofón, mientras practicaba la revolución sexual, dedica otro capítulo a la discriminación positiva: «La palabra discriminación es tan maldita como la palabra asesinato, como la palabra rapto, como la palabra estupro o la palabra violación. El derecho surge para acabar con la discriminación. Que tengan los santos huevos de meterla en el derecho es propia de un país descerebrado. Han concedido a las mujeres un derecho que no existe. Y que por supuesto las malas van a ejercer de la forma más tiránica y más injusta».

En otro habla de la extrema derecha, que dice que «no existe, es un camelo, un fantasma inventado por la extrema izquierda, que sí que existe, la izquierda controlista, la izquierda absolutista, digamos, la izquierda bolchevique. Esa sigue existiendo y con buena salud. Y tiene que tener un reflejo especular y, si no hay, pues se lo inventa».

En otro sobre el derribo de estatuas en Latinoamérica: «El tiempo que tarda un cuerpo en cerrar una herida es el signo que distingue a los agonizantes de los sanos. Es decir, que Japón tiene muchas plaquetas y Latinoamérica ninguna. Latinoamérica babosea en la agonía».

 


A veces da la sensación de que confirmaría su tesis sobre lo políticamente incorrecto si se le acabara censurando por políticamente incorrecto. De la memoria histórica dice: «A la salvajada de la Ley de Memoria Histórica habría que llamarla ley de la desmemoria, de la mentira institucionalizada. ¿Qué quiere decir? Yo voy a decretar la veracidad. ¡Ah! ¿La verdad va a ser decretada, no va a ser descubierta? ¡Ah! Muy bien».

Y de ahí el autor de la trilogía económica Los enemigos del Comercio critica a un Occidente que parece haber olvidado la importancia del dinero para el bienestar de la especie, a cambio de dedicarse a otros menesteres: «O se apiada de nosotros China, y dudo que se apiade, porque nos hemos portado muy mal con ellos desde hace mucho tiempo, o lo vamos a tener muy mal. Francamente, vamos a tener lo que nos merecemos. Hemos estado en la cumbre y se nos ha ocurrido que queremos montar un discurso desinteresado por la verdad, la justicia y el sentido. Pero, ¿por qué se te ocurre montar un discurso sobre eso? ¡Qué cosa más artificiosa! ¡Más estúpida!».

Y no parece que la juventud vaya a cambiarlo: «Si el hombre se apega a sus formas más corpóreas y elementales nunca vuela, y nunca llega a ser hombre. En el siervo está la semilla del sabio y en el amo la semilla del consentido. Muchos jóvenes encuentran dificultad en amar algo. Por una parte no les apetece salir del nido, que es el impulso de todos los pájaros, aventurarse, buscarse la vida. Porque para aventurarse y ganarse la vida hay que hacerse útil, y eso todavía les interesa menos, porque no han aprendido a perder el tiempo, querido amigo. Esta es la tragedia contemporánea».

Igual que cayó la Unión Soviética colapsará el Estado autonómico español

De nuestros políticos tampoco se olvida, y sobre ellos augura la caída del estado autonómico: «Igual que cayó la Unión Soviética. Igual. Por desintegración interna colapsará el Estado autonómico español. Y todo el mundo dirá, pero esta tontería qué ha sido. Se irán a paseo un millón de políticos, porque los otros 40 millones les dirán: 'Señores, no vamos a pagar más vuestra vida. Se acabó. Ya la hemos pagado casi cincuenta años. Ni un día más'. Pues eso pasará».

Antonio es un espécimen único por su inteligencia, por su biografía, y principalmente por decir lo que se le pasa por la cabeza, o por reconocer lo que piensa, que no es lo mismo, lo que muchas veces se ha convertido en su principal condena, vetándolo para reconocimientos académicos o literarios, por si les ahumaba la sala a porro, y que sin duda se resolverá, como solemos hacer, cuando ya no esté.

A la cabaña, y luego al agroturismo en el que se oculta en Santa Inés, van llegando toda clase de especímenes. Hasta donde yo sé, cocteleros italianos, actrices, traductores de Naciones Unidas, políticos, vendedores de armas, traficantes de droga, constructores, hoteleros, vulcanólogos, masajistas, pilotos aéreos, rastreadores Covid, yonquis buscando recetas, científicos buscando contrastar tesis inventadas, y desconocidos buscando cosas más sencillas, como milagros por imposición de palabra, o un corazón, o valor, o volver a Kansas, o un cerebro para ilustrar el espantapájaros que habitan.

Un día le quiso conocer el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, pero como no pudo viajar por el Covid, empezaron a hablar por Zoom. Hace tres años, tras dar una conferencia en el Club Financiero Atlántico de A Coruña, justo antes de regresar a Madrid, recibió en su hotel la llamada de un señor pidiéndole si podía desayunar con él. Era Amancio Ortega. Y así todo.

Al poco de iniciar nuestras conversaciones le escribí un mail al Escota, que es como le llama su hijo Jorge, diciéndole que igual era mejor dejar la publicación de este libro para después de su muerte. Y que en el caso de que muriera yo me prometiera que lo publicaría igual, pero mejorando mis intervenciones. Así la sociedad, o mi madre, podrían lamentar el fallecimiento de un periodista ingenioso y despierto. Lo que teníamos bastante claro era que al ritmo que íbamos de cervezas, vino, margaritas, Campari, Baileys, tequila, licor de hierbas, rapé, oxicodona, cocaína, orfidal, heroína, MDMA, bicarbonato y marihuana, uno de los dos no iba a sobrevivir a los encuentros.

A don Luis, en el cole, le llamábamos Mortadelo, porque era muy delgado, y tenía unas gafas de pasta enormes, y porque entonces no sabíamos lo que era un yonqui. Pocos meses antes de morir, a los treinta y pocos, de sida, me dio clase de lengua y literatura española. Era parte de la pandilla de mi hermana mayor. De esa generación perdida de la Galicia de los ochenta, de la que yo me recuerdo perdiendo alguna tarde aplastando jeringuillas con piedras a orillas del río Barbaña. Una pandilla por la que un día dejé de preguntar para que dejaran de decirme que les dio un ictus o murieron de sida.

Tardé tres meses en confesarle a Antonio que había repudiado toda la vida su personaje por su vinculación con las drogas. Y todavía más a aquellos que se habían leído su ya mítica Historia General de las Drogas como excusa para drogarse, y lo exhibían con superioridad intelectual frente a los que habíamos decidido no hacerlo. Escohotado, el de las drogas, para Antonio no era un estigma, era un resumen insoportable: «El de las drogas, el de las drogas, que se lo metan por el culo los que lo dicen».

Cada vez que comentaba a alguien en Ibiza que de vez en cuando me reunía con Escohotado, aparecía milagrosamente un productor de marihuana, que me rogaba que le llevara su producto, lo que me convirtió en cierto modo en dealer del Escota.

Todas las personas sensatas han imaginado que el alma volverá a donde estuvo

Horas de confesiones drogotas nos llevó a ambos a una conclusión fundamental, que vale para todo, y que parece haber desaparecido del debate público: «Cada vez que aprendes algo has tenido que renunciar a tu prejuicio y pasar al juicio. Siempre te vas a encontrar con algo distinto de lo que buscas. O si no, es que no has hecho hallazgo. Estás fuera de juego. El mundo moderno, el mundo próspero, viene de que las personas ya no quieren ser profetas, ni mártires, ni elegidos por Dios, ni condenados por Dios, que les basta ser un buen fontanero, un buen abogado, un buen camarero. Los enemigos del comercio son 3.000 páginas para decir que el hombre que pretenda algo más es un memo y un soberbio».

Antonio se muere descojonándose. «Todas las personas sensatas, hasta ahora, han imaginado que lo que hay de alma en ellas, lo que no se puede pesar, ni medir, de alguna manera volverá a donde estuvo. Y que el ser humano tuvo como préstamo esa llama, esa animación».

Una esperanza en la que viaja por la historia de la ciencia, la filosofía y todo lo que ha estudiado de astrofísica, para llegar a una conclusión genial: «Muchacho, soy un chalao, no te olvides. Soy muy consciente de que soy un chalao».

Fuente : www.elmundo.es

sábado, 12 de junio de 2021

Andreu Navarra: "Hay alumnos de 13 años que apenas saben leer y estudiantes de Bachillerato que no ponen ni una tilde"

Este profesor de Secundaria dice que "está de moda no corregir al alumno para no dañar su autoestima". "A los profesores nos hacen evaluar partidas de Minecraft y audios de WhatsApp en vez de exámenes"

 

 Andreu Navarra: "Hay alumnos de 13 años que apenas saben leer y estudiantes de Bachillerato que no ponen ni una tilde"


Andreu Navarra (Barcelona, 1981), profesor de Lengua Castellana y Literatura en un instituto de la provincia de Barcelona y profesor de Historia Contemporánea en la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), acaba de publicar Prohibido aprender (Anagrama), donde arremete contra «los buhoneros neoducativos y sus moralinas sensoafectivas» que están construyendo «una escuela para la ignorancia que ha decidido dejar de enseñar». «Nos hacen evaluar partidas de Minecraft y audios de WhatsApp en vez de exámenes», denuncia. «Está de moda no corregir al alumno para no dañar su autoestima».

Su libro hace un recorrido por las ocho leyes educativas de la democracia y afirma que ninguna ha hservido. ¿Cuál ha sido la más nociva?
Todas las leyes que hemos tenido son palabrería, pero las peores son la Logse y la Lomloe. Con ésta se ha pasado una línea roja, porque sus autores recomiendan adelgazar el currículo y enseñar menos cosas, como si el saber estuviera obsoleto. Con la Lomloe se aprende menos y peor.
¿Por qué?
Porque la ministra de Educación ha decretado el aprobado general y nadie dice nada. El modelo competencial es una herramienta válida en algunos contextos, pero tomada de forma dogmática aboca a los jóvenes a la exigencia mínima.
Lleva siete años dando clases en Cataluña, laboratorio de pruebas de la Lomloe y del modelo competencial. ¿Qué pasa allí?
En Cataluña se ha sustituido la Secundaria por una segunda Primaria y estas innovaciones se están trasladando hasta la Universidad. Están a punto de imponer un Bachillerato competencial en el que el conocimiento se transmite casi clandestinamente. Un profesor me contó que en el colegio de su hijo no enseñaban las tablas de multiplicar; fue a pedir explicaciones a la directora y ella le respondió: «Es que eso está anticuado». Hay maestros de Primaria que tienen que evaluar emociones como la empatía. En Secundaria nos hacen evaluar partidas de Minecraft, karaokes o audios de WhatsApp en vez de poner exámenes. Se da una educación emocional y asistencial que desincentiva el estudio y la reflexión. La Lomloe, que tiene un diseño claramente catalán, va a trasladar esta situación al resto del Estado.
Póngame ejemplos de las cosas que le han sucedido como docente.
En un curso de formación para docentes nos dieron unos palitos de colores y nos pusieron a construir «la casa de la diversidad»; bautizamos la chabola que salió como «la barraca de la educación pública». Otra vez el departamento de orientación del instituto me cambió la lectura que tenía programada para mi clase, que era La zapatera prodigiosa de Federico García Lorca, por textos de educación emocional. He estado en charlas de innovación donde se desdeñaba la lectura de los clásicos... Una cosa es ser inclusivo y otra ser antiintelectual.
¿Los alumnos saben menos ahora que cuando empezó?
Mi experiencia personal, que comparten muchos otros profesores, es que hay alumnos de 1º y 2º de la ESO [12 y 13 años] que apenas saben leer y escriben con muy poca fluidez. No saben redactar un análisis de un folio ni comprenden un enunciado normal de cinco líneas. Una parte de ellos no sabe hacer problemas básicos de ecuaciones o de álgebra. Ni en la ESO ni en Bachillerato se leen apenas libros. Muchos de mis alumnos se niegan a comprarlos. Hay docentes que trabajan con lecturas fragmentadas en Twitter o Instagram, haciendo juegos de rol. Estamos dejando de enseñar por culpa de las magufadas roussonianas, los buhoneros neoeducativos y sus moralinas sensoafectivas.
¿En qué ve que fallan más sus estudiantes?
En ortografía. Hay alumnos de Bachillerato que no ponen ni una tilde. Existe un gran problema de atención agravado por el hecho de que está de moda no corregir al alumno para no dañar su autoestima. El pedagogismo ha caído en el extremo de no educar. Muchos salen de las facultades pensando que el alumno es el buen salvaje, pero hay que poner límites y tener claro lo que es la convivencia. Yo estuve en una reunión de evaluación donde se pasaron horas discutiendo sobre si era bueno decirles a los alumnos que no se arrastraran por el suelo en clase para no romper su espontaneidad. Ahora es de antiguos que el profesor pida silencio a sus alumnos.
En el libro sugiere que el abuso de las pantallas pueden haber empeorado los resultados académicos.
Los alumnos consiguen el smartphone cuando comienzan el instituto, porque regresan solos a casa, y automáticamente dejan de leer. Las tecnologías no son malas, pero un uso abusivo produce a los adolescentes una ansiedad que sigue luego en el aula. Algunos juegan a videojuegos online durante las clases. Yo he tenido a un alumno que jugaba en horario lectivo a videojuegos en línea con el padre de un compañero de clase.
Es muy crítico con la educación emocional. La convivencia, por lo menos, habrá mejorado...
No, yo diría que ha empeorado porque se trata de una policía moral que acaba provocando explosiones. No vemos una disminución de la violencia, y se está arrinconando a la población escolar no deseada en la escuela pública mientras la élite económica se construye sus propias herramientas de conocimiento. Lo primero que hay que hacer es bajar las ratios porque, si no, no puede haber una atención individualizada.
¿Se está generando cierta rebelión docente contra el modelo competencial de Isabel Celaá?
Hay montones de profesores progresistas hartos de los extremismos competenciales, queremos dar clase con libertad, sin prótesis teóricas artificiosas. A Celaá le ha salido una oposición por la izquierda y ya no nos puede acusar de conservadores a los que criticamos su ley. Nosotros no queremos volver a un pasado ideal porque ese pasado no existe, lo que queremos es un sistema realmente inclusivo donde se garantice el conocimiento poderoso. A los profesores no nos hacen demasiado caso, pero, cuando los padres se rebelen, volverá la cultura a la escuela.

Integración y clases divididas como en Soria

«Nos fijamos mucho en Finlandia, pero tenemos poco que ver con ellos. El modelo debería ser Soria, con similares resultados», señala Andreu Navarra, que resalta las dos señas de identidad de esta provincia: grupos reducidos e integración de los alumnos con necesidades especiales. «Las clases son de 25 alumnos y acostumbran a dividirlas en dos mitades porque no han recortado profesorado. Además, integran a los alumnos desfavorecidos; no como ocurre en Barcelona y Madrid, que son líderes en desigualdad y tienen grandes bolsas de desarraigo».

Fuente: elmundo.es


domingo, 30 de mayo de 2021

La descomposición - Alfonso Ussía

  


 

Después de doce años de columnista de referencia de La Vanguardia, Pilar Rahola ha sido fulminada por Godó. Mandato político. Javier Cárdenas, una de las pocas voces libres y valientes que se mantenían en la planetaria Atresmedia, ha sido despedido. Cárdenas no tiene dudas al respecto. “Me lo habían advertido, que había presiones constantes de La Moncloa, y claro, la ingente cantidad de dinero que ha dado Sánchez a Atresmedia no lo ha dado gratis”. Mandato político. Vicente Vallés, a pesar de su amistad con Mauricio Casals, se halla a un paso de ser lanzado por la borda. Ante el placer de las subvenciones, las amistades personales pierden protagonismo. Mandato político. No escribo de mi caso en La Razón por no personalizar la infección que sufre la libertad. La independencia y el respeto a la crítica están en peligro de extinción en el apesebrado periodismo español.

Así, de golpe, Godó se ha apercibido con 12 años de retraso de que Pilar Rahola no es de fiar. La victoria de ERC sobre JxC de Puigdemont ha aconsejado a Godó plegarse ante los republicanos de Junqueras y Aragonés y cerrar el grifo al forajido de Waterloo, el ídolo de la insoportable Rahola. Las subvenciones vienen de ERC, y hay que estar a bien con el Gobierno de Aragonés porque el fugado ya no interesa ni influye en Cataluña. Y en Atresmedia, Cárdenas con su libertad, ponía en peligro el dinero que La Moncloa ha  regalado – y lo que queda pendiente de regalar-, a Antena 3, Onda Cero – también conocida por Onda Otero-, y la Sexta. Claro, que los regalos casi siempre exigen contraprestaciones. El antiperiodismo. La opinión libre silenciada. El negocio es el único objetivo. La senda ideológica, la de Silvio González, Bardají, Susana Griso, Julia Otero, Ferreras, Ana Pastor y Jordi Évole. Y de cuando en cuando, un permiso medido a Carlos Alsina para regañar un poquito. La Razón, el hermano pobre, no es otra cosa que la coartada. Y la coartada también ha sido subvencionada a cambio de guillotinar cabezas.

Con cuentagotas – siempre previo permiso-, se permite esporádicamente el lujo de la crítica disfrazado de opinión libre

Sánchez, repartiendo dinero a los medios de comunicación, ha conseguido el monopolio de la opinión y la propaganda. También lo hizo Soraya Sáenz de Santamaría en sus tiempos de presidente efectiva del Gobierno, pero no se atrevió a tanto. – Soraya, no entiendo que en “El País” y la SER me pongan a parir todos los días y a ti te elogien con entusiasmo-, le susurró una mañana Rajoy a su superiora. En La Razón, Soraya mandó una barbaridad durante el rajoyismo, y molestaban mucho las críticas a la trabajadora política de Valladolid. –Alfonso, por favor, “has de medirte” con más prudencia con Soraya, que nos ayuda mucho-, me aconsejaba una voz profunda. Jamás hice caso a la voz profunda, ni con Soraya, ni con Sánchez ni con Godó, y la voz profunda ganó y yo me quedé en la calle. Y he caído en la trampa de escribir de mi experiencia. Me figuro que casi todos los medios de comunicación impresos y digitales padecen en la actualidad la estrecha vigilancia de La Moncloa. Pero en algunos casos la libertad, agonizante, aún sobrevive. Casos que se cuentan con los dedos de una mano, y sobran dedos.  Pero no son los medios impresos los que preocupan al Gobierno. Sí las cadenas de televisión, las tertulias y las emisoras de radio. Casi todos los comunicadores influyentes están en la planicie superior de la boina. Y con cuentagotas – siempre previo permiso-, se permite esporádicamente el lujo de la crítica disfrazado de opinión libre. 

Cambiará el Gobierno y seguiremos igual. Los medios se adaptarán al nuevo poder, y el nuevo poder seguirá subvencionando a los medios. El viejo periodismo está en la UVI, y no hay luces ni destellos para la esperanza. Pero aún les queda trabajo para callar a los supervivientes. Mientras tanto, la avaricia empresarial se impone a la libertad. No me ha divertido nada escribir de esta tragedia.

domingo, 23 de mayo de 2021

Carta a Feijóo sobre los menas de un gallego que ha tenido a parientes en la emigración


 Este jueves comparó a inmigrantes ilegales con los emigrantes gallegos

"Estoy un poco harto de ver cómo se pervierten conceptos como la solidaridad y la hospitalidad, y por eso me he animado a escribir esta carta."

Sr. Alberto Núñez Feijóo:

He leído con asombro el siguiente mensaje que publicó usted en su cuenta de Twitter este jueves sobre la posible acogida en Galicia de algunos de los menores inmigrantes que participaron en el asalto a la frontera de Ceuta esta semana:

 Dice usted que “Galicia, que ha conocido la emigración, es un pueblo solidario”. Es cierto. Galicia es una región hospitalaria porque los gallegos sabemos bien lo triste que es verse en una tierra extraña a mucha distancia de tu Patria. Pero creo que usted se confunde de contexto al hacer esa afirmación.

En primer lugar, de lo que hablamos aquí es de menores de edad. Para más señas, hablamos de niños que fueron engañados creyendo que podrían ver a Cristiano Ronaldo o a Messi en Ceuta, y no de una afluencia de inmigrantes o de refugiados al uso. De hecho, las autoridades de Ceuta han recibido más de 4.000 llamadas de padres marroquíes que están buscando a esos niños. Lo que tienen que hacer nuestras autoridades es devolver a esos niños con sus padres, y no postergar su regreso a casa repartiéndolos por toda España. Esto es un colosal despropósito que sólo sirve para agravar los efectos de ese engaño.

 Por otra parte, parece que usted desconoce las condiciones en las que muchos gallegos emigraron de su tierra. Yo soy pariente de algunos de esos que se marcharon lejos a trabajar, concretamente al otro lado del Océano Atlántico. Mis parientes emigraron de forma legal, sin asaltar la frontera de otro país ni entrar ilegalmente en él. Hasta que se tuvieron que volver a su tierra -algunos huyendo del chavismo-, mis parientes llevaron una vida honrada, enriqueciendo con su trabajo al país que les acogía, sin dedicarse a la delincuencia y sin provocar desórdenes públicos y hechos delictivos como los que se vienen registrando Ceuta en los últimos días desde ese asalto a la frontera.

Además de todo ello, mis parientes emigraron a países con los que compartían valores culturales, países en los que su integración fue mucho más fácil de lo que lo hubiese sido en una cultura extraña. Mis parientes no se vieron sumidos en ningún gueto, y convivieron con los habitantes del país que les acogió, sin provocarles problemas por falta de integración.

 Obviamente, el caso de mis parientes no es único. La forma en que ellos emigraron fue la dominante en la práctica totalidad de los gallegos que tuvieron que irse lejos a buscar trabajo. Hay que decir que en España hay hoy en día muchos inmigrantes que entraron legalmente, que han sabido integrarse, que llevan una vida honrada y que respetan a quienes les acogieron. Esas personas me merecen el mayor de los respetos, especialmente los que forman o han formado parte de nuestras Fuerzas Armadas, ya que con su trabajo enriquecen a España. Es una satisfacción brindar hospitalidad a gente así.

No puedo decir lo mismo de los que vienen ilegalmente a nuestro país, de los que aspiran a colarse aquí con la ilusión de recibir prestaciones sociales que les permitan llevar una vida ociosa a costa de los demás, de los que se dedican a actividades delictivas, y también de los menores que escapan de sus centros de acogida y se dedican a hacer cosas nada propias de niños, algunas de ellas fuera de la ley. No podemos prometer acogida a quienes llegan a España y permanecen en ella en estas condiciones, porque entonces les estamos incentivando a venir de forma ilegal y a hacer las cosas que algunos están haciendo, para desgracia de los vecinos -tanto españoles como inmigrantes legales- que les tienen que aguantar. Con quien viene a tu casa saltando por la ventana y rompiéndolo todo no puedes ser hospitalario, señor Feijóo.

 Añado más: la obligación de nuestras autoridades es defender nuestras fronteras de quienes pretender entrar ilegalmente en España como lo han hecho miles de marroquíes y subsaharianos esta semana en Ceuta y Melilla. Para algo pagamos impuestos tanto los españoles como los inmigrantes legales: para que ustedes no permitan que nuestro país se convierta en la tierra prometida de los maleantes. Galicia es una tierra hospitalaria, sí, pero aquí no dejamos entrar a cualquiera en nuestros hogares, ni damos la bienvenida a quienes vienen de malos modos a ellos. Somos hospitalarios, no idiotas.

Así que, señor Feijóo, haga un favor a esos niños, a Galicia y a toda España, y pida al gobierno que los devuelva con sus familias, que es donde tienen que estar. Bastante tenemos ya en nuestra tierra con las colas del hambre que estamos viendo desde el año pasado, como para además acoger a quienes llegan a nuestro país de semejante forma.

Fuente :www.outono.net

https://www.outono.net/elentir/2021/05/21/carta-a-feijoo-sobre-los-menas-de-un-gallego-que-ha-tenido-a-parientes-en-la-emigracion/?fbclid=IwAR1P6m1IQ-DT4lkYHvP-fkoICtlk1EQJpARb6N0dMDY6AWqHsWcAzSI9tRY

domingo, 16 de mayo de 2021

Nada de pedir perdón - Alejo Vidal-Quadras


                                                  El Autor ,  D. Alejo Vidal- Quadras 

Los territorios hispanos de América, a diferencia de los sometidos a otras potencias europeas, nunca fueron colonias 

Lopez Obrador, Presidente de México


Este año 2021 coinciden tres efemérides de gran significación a ambos lados del Atlántico, el 200 aniversario de la independencia de México, los 700 años de la fundación de la capital azteca, la legendaria Tenochtitlan, y el quinto centenario de la conquista de ese país por Hernán Cortés, su menguada hueste española y sus miles de aliados indígenas. Como es natural, esta celebración múltiple ha de ser organizada principalmente por el Gobierno mejicano, pero es obvio que España debe tener un papel y un protagonismo especial en los actos que se celebren. La cosa ya empezó mal cuando en marzo de 2019 el presidente López Obrador envió una carta tan impertinente como inoportuna al Rey Felipe VI exigiendo que nuestro país se disculpara oficial y públicamente por los abusos cometidos por los conquistadores hace cinco siglos. Aparte de que juzgar moral y políticamente acontecimientos de un remoto pasado bajo el prisma de los principios, valores y normas jurídicas del presente es una anacronía absurda, lo que el primer mandatario mejicano demostró con esta desacertada misiva es su profundo desconocimiento de la historia de España y de la de su propia tierra, tan íntima y fraternalmente unida a la nuestra.

La literatura sobre las increíbles aportaciones de España a América es ingente y ocupa bibliotecas enteras, que, por lo que se ve, López Obrador no se ha dignado leer, aunque sólo sea una mínima parte. Por ejemplo, no estaría de más que se familiarizase con el magnífico trabajo de Luis Suárez Lo que el mundo le debe a España o a obras más recientes y amenas como No te arrepientas de José Javier Esparza o Imperiofobia y leyenda negra de Elvira Roca Barea, por citar tres ejemplos bien acreditados de rigor, precisión y calidad. Si se hubiera documentado debidamente, en vez de entregarse a tópicos electoralistas y demagógicos, no escribiría banalidades ni pondría en peligro un múltiple acontecimiento conmemorativo que, lejos de resucitar agravios imaginarios y estériles, ha de contribuir a un hermanamiento aún más estrecho de la vasta comunidad hispanoamericana en beneficio de todos.

"No consientan ni den lugar a que los indios, vecinos y moradores de las dichas Indias, ganadas y por ganar, reciban agravio alguno en sus personas ni bienes, sino que manden que sean bien y justamente tratados"

Aunque los ejemplos que demuestran la vaciedad y la mezquindad rencorosa del presidente mejicano son incontables, me limitaré a mencionar dos que deberían bastar para reducirle al silencio contrito. El primero hace referencia a la protección que desde los albores de la llegada de los españoles a América dispensó siempre la Corona a los nativos de los lugares que se iban incorporando al dominio y la tutela real. Se supone que el hoy engallado presidente no ha tenido ocasión de conocer el codicilo del testamento de Isabel la Católica en el que se dice, entre otras cosas notables: “Suplico al Rey mi Señor muy afectuosamente y encargo y mando a la princesa, mi hija, y al príncipe su marido que… no consientan ni den lugar a que los indios, vecinos y moradores de las dichas Indias, ganadas y por ganar, reciban agravio alguno en sus personas ni bienes, sino que manden que sean bien y justamente tratados y si algún agravio han recibido, lo remedien…”. Esta doctrina de la gran Isabel contrastaba frontalmente con la cultura imperante en la época sobre el derecho de conquista, según el cual los conquistadores pasaban a ser propietarios de vidas y haciendas de los conquistados, considerados meros bienes materiales a plena disposición de sus nuevos dueños. Búsquese, si no, alguna preocupación similar a la expresada por la católica soberana en las prácticas portuguesas, inglesas u holandesas de aquellos días o posteriores.

Ánimas racionales

Bien es verdad que la institución de la encomienda, imperante en los principios de nuestra presencia en el Nuevo Mundo, no era precisamente un dechado de tratamiento humanitario a los encomendados, pero hay que comprender los sacrificios, esfuerzos y penalidades, por no hablar de las onerosas deudas contraídas para conseguir su objetivo que habían sobrellevado los encomenderos. Aún así, sucesivas leyes, como las Leyes de Burgos de Fernando el Católico de 1512 o las Nuevas leyes de Carlos I de 1542 siguieron insistiendo en las mismas ideas de las últimas voluntades de Isabel, espoleados por las denuncias y los informes recibidos de los misioneros dominicos, franciscanos o agustinos que, entregados abnegadamente a su labor evangelizadora, velaban por sus catecúmenos. El célebre sermón de Fray Antonio Montesino a los gobernantes y encomenderos de La Española en diciembre de 1511 fue lo suficientemente elocuente y tuvo un fuerte impacto en la Corte al otro lado del océano: “¿Estos no son hombres? ¿No tienen ánimas racionales? ¿No sois obligados a amarlos como a vosotros mismos?” Semejantes admoniciones no eran pura retórica porque los buenos frailes se negaron a dar la absolución a los que maltrataban a los indios a su cuidado. Hecho insólito en la historia, una potencia conquistadora había creado y aplicado un armazón normativo para proteger a los conquistados. Jamás otra nación del orbe distinta a España ha hecho nada parecido. López Obrador debería tenerlo en cuenta.

"Dicho claramente, para que el presidente López Obrador se entere, las lenguas amerindias han sobrevivido y conservan su pujanza gracias a España y su respeto a la pluralidad cultural"

El segundo ejemplo es el inmenso trabajo, el perseverante empeño y los abundantes saberes que entre los siglos XVI y XVIII centenares de estudiosos dedicaron a estudiar las lenguas amerindias, su vocabulario, su estructura, las dotaron de escritura y tradujeron numerosas obras religiosas, científicas y literarias, más de un millar, al náhuatl, al quechua, al mapuche, al guaraní, entre otras parlas autóctonas. La primera cátedra de quechua se creó en la Universidad de Lima en 1579. Es suficiente mencionar la Historia General de las cosas de Nueva España de Fray Bernardino de Sahagún, publicada a finales del siglo XVI, una verdadera enciclopedia etnográfica en doce volúmenes en español y en náhuatl, para calibrar la atención que los españoles de América dedicaron al conocimiento de las lenguas locales. Fueron las elites políticas que tomaron el control tras la independencia las que quisieron eliminar los idiomas originarios en aras de la modernización uniformizadora de sus repúblicas, pero su afán destructivo fue inútil, tal había sido la labor de salvación realizada por España en los trescientos años anteriores. Actualmente, el quechua tiene ocho millones de hablantes, los mismos el guaraní, cinco millones las lenguas mayas y dos millones el náhuatl y también el aimará. Dicho claramente, para que el presidente López Obrador se entere, las lenguas amerindias han sobrevivido y conservan su pujanza gracias a España y su respeto a la pluralidad cultural.

Una huella profunda

Los territorios hispanos de América, a diferencia de los sometidos a otras potencias europeas, nunca fueron colonias, fueron una España transatlántica y sus habitantes considerados súbditos de la Corona al igual que los castellanos, aragoneses, navarros o andaluces, españoles de ambos hemisferios, como rezaba la Pepa en su grandioso arranque. No tenemos, por tanto, nada de lo que avergonzarnos y si bastante de lo que enorgullecernos sobre la huella profunda que hemos dejado en América y en la próxima carta que le dirija el presidente mejicano a nuestro monarca en lugar de reproches extemporáneos y carentes de fundamento, no estaría mal que le expresase su reconocimiento de lo mucho y fecundo que sembramos en el hermoso Virreinato de Nueva España.

Fuente : www.vozpopuli.com