En estos momentos de incertidumbre política y económica , cuando el estado a traves del gobierno y otras instituciones interviene cada vez más en la vida de los individuos , restringiendo su libertad día a día en aras de un supuesto " bien común" , queremos contribuir desde este blog a difundir los principios del liberalismo , cada vez más necesarios para conservar la libertad y la iniciativa como ciudadanos.

domingo, 29 de agosto de 2021

Contenido - Alfonso Ussía

Alfonso Ussía 

El ministro de Universidades, Castells, es en apariencia una mezcla de chiste y de recelo. Produce náuseas. Su imagen en el Congreso de los Diputados con camiseta despedía un hedor del que huiría atemorizada una piara de jabalíes. Eso, en lo que respecta al continente, es decir, al envoltorio exterior. Su contenido es aún más repulsivo. Se trata de uno de los  vagos que Pablo Iglesias impuso a Sánchez para formar este Gobierno antiespañol y comunista. Iglesias se largó fracasado, en pos de un amparo condal, pero sus peones resultaron intocables. Su ex, Castells,  Garzón, y Yolanda han sido respetados por el insuperable hortera. Caemos permanentemente en la trampa del continente y no reparamos en el peligro del contenido. En el continente, Sánchez es un cínico. En el contenido, un perverso y necesario organizador, a cuenta de un poderoso apoyo exterior, del desmantelamiento de España. En Europa, España ha sido elegida como la cobaya del experimento. Los nacionalismos, separatismos y en menor nivel de importancia, los localismos surgidos de la incultura y la adoración de la aldea, nos convierten en una nación vulnerable. El primer Estado de Europa se ha convertido en un conejito de indias. Y acudimos a la facilidad, a lo elemental, quizá porque resulta mucho más divertido que el  proyecto final, ya en marcha, de nuestra destrucción como nación y como Estado. Lógicamente, el obstáculo que aún no han conseguido superar es Su Majestad El Rey y la Monarquía Parlamentaria. La Corona es el símbolo que reúne en una misma nación a todos los territorios de España. La República, en sus dos experiencias, constituyó un desastre. Y la Segunda, después del golpe de Estado de 1934 del Frente Popular, terminó en una Guerra Civil que con ochenta años de retraso los perdedores se disponen a ganar. 


 Ministro Castells.

Se echa de menos un gesto público de molestia – a más no puede aspirar-, que nos haga ver su discrepancia con la dictadura creciente que está imponiendo el Gobierno de Sánchez

En el Anteproyecto de la Ley de Universidades, el comunista Castells fomenta infinidad de disparates técnicos que llevan irremisiblemente al triunfo de la mediocridad. El premio al esfuerzo desaparece y el estudiante vago del futuro tendrá la misma recompensa que el trabajador. Promueve la perspectiva de género y la “memoria democrática”, el ascenso de un profesor titular que no es catedrático al Rectorado, y propone borrar al Rey de los títulos universitarios.  Los disparates técnicos forman parte del continente, siempre sucio y gamberro, de este ministro podemita. Pero lo último, eliminar al Rey de los títulos universitarios, entra de lleno en el complot del contenido, en la victoria final

Puede resultarles difícil. La popularidad del Rey siempre fluctúa en los tramos altos, pero de la utilidad e independencia de la Corona, muy pocos dudan.  En algunos momentos se echa de menos un gesto público de molestia – a más no puede aspirar-, que nos haga ver a los españoles su discrepancia con la dictadura creciente que está imponiendo el Gobierno de Sánchez. Eso sí, cuando el monumental hortera necesita del cobijo Real para no ser insultado ni abucheado en la calle,  el Rey no lo rechaza. Es su deber no rechazarlo. El comportamiento de estos empleados del gran poder globalista –Sánchez es tan empleado de segunda como Castells de tercera-, en una sociedad menos amansada y derruída que la española, tendría una respuesta contundente y firme. Resulta que los medios que ayer harían oposición crítica, sobreviven gracias a los repartos de dinero público que mantienen a sus sociedades privadas, y la resistencia ciudadana está agrietada y presta al derrumbamiento. Una sociedad que empieza a recordar a un rebaño de ovejas

Me figuro que este anteproyecto de ley tardará lo suficiente en convertirse en ley como para quedarse en anteproyecto. Su único contenido primordial es el de derrocar por la fuerza del separatismo y el globalismo, la Monarquía. El resto son chorradas, rasgos del continente, simulaciones y exhibición de necedades. El Rey es el objetivo. Y van a encontrar, espero, una fuerte resistencia que en estos momentos está, en su mayoría,  callada.

Fuente :

www.gaceta.es

sábado, 28 de agosto de 2021

Europa busca un nuevo Jenofonte - José Luis Barreiro Rivas

 Barreiro Rivas

 


 

Jenofonte demostró que una humillación bélica puede transformarse en una demostración de la superioridad y el acendrado heroísmo de los vencidos. Y ese es el motivo por el que los servicios de inteligencia de los 27 ejércitos de la UE dedican estos días a la búsqueda de un nuevo Jenofonte que elimine el borrón que la ONU, la OTAN, la Comisión y el Consejo de la UE, y todos y cada uno de los países miembros de esta colosal argallada, han dejado en la espesa crónica de intervenciones discutibles.

Yo traduje algunos capítulos de la Anábasis cuando cursaba cuarto de humanidades en el seminario, donde don Albino nos eximía de versionar las famosas «parasangas pente», que se repetían una y otra vez como medidas de etapa, para meternos sin salvavidas en el busilis de Jenofonte. Y casi siempre nos referíamos a la Anábasis, que es una subida, como una catábasis (descenso), a la que dábamos el recompuesto título de La retirada de los Diez Mil. Porque Jenofonte, lejos de pararse en la parte dura del fracaso, dedicó su inmenso talento a describir el regreso, desde Persia al Mar Negro, sin perder el orden y la disciplina que hicieron posible que muchos soldados regresasen vivos y con ganas de contarlo.

En esas andamos ahora, describiendo la invasión de Afganistán, como una moderna obra de misericordia -o como operación humanitaria, feminista y democratizadora- para olvidar las dos claves de tan infeliz catábasis. La primera, que, como recordó el secretario general de la OTAN, no hemos ido allí a democratizar la política afgana, sino a reforzar el escarmiento programado por el único socio de la OTAN que se basta y sobra para asegurarse a sí mismo. Y la segunda, que todo lo hecho no valió para nada, y que, incluso la Anábasis final, fue un desastre de previsión, organización y ejecución que solo se puede salvar -para la memoria histórica- si un nuevo Jenofonte escribe una epopeya titulada «¡Qué zurra le dimos ellos a nosotros!». Porque, si hay algo peor que no tener política común de exterior y defensa, es carecer de inteligencia y dignidad.

Fuente: lavozdegalicia.es


viernes, 27 de agosto de 2021

¿Refugiados? No, gracias

 Rafael L. Bardají (Badajoz, 1959) es especialista en política internacional, seguridad y defensa. Asesor de tres ministros de Defensa y la OTAN, en la actualidad es director de la consultora World Wide Strategy.

 Para la España de Boadil, esa España que siempre llora lo que no quiso defender, la España del centro buenita y la izquierda cínica, la derrota de Afganistán, decidida unilateralmente por el presidente americano Joe Biden, nos exige ahora el compromiso moral de traer a todos los afganos que quieran escapar del régimen de los talibanes y aceptarlos en nuestro suelo. Todo inspirado por esa máxima que se escucha en las películas bélicas de “no se deja atrás a nadie”. Que, dicho sea de paso, grita Pedro Sánchez dejándonos a todos bien detrás, como sabemos. Pero eso sí, afganos primero.

Desde luego, hay que hacer justicia con el personal que ha trabajado codo con codo con las fuerzas allí desplegadas. Y hay que criticar tanto al ministerio de Defensa, como a Exteriores y Justicia por no haber tenido la previsión de haberles dado ya los papeles para que pudieran haber salido del país. No es una situación nueva, pues nuestras Fuerzas Armadas ya lo han vivido  desde que se desplegaron en los Balcanes. 

Los inmigrantes musulmanes, incluidos los afganos, lejos de asimilarse, se han radicalizado aún más

Pero otra cosa bien distinta es acoger sin más a decenas de miles de afganos que, lógicamente, prefieren vivir en Europa y en España a quedarse en su país. En estos días han cruzado las fronteras aledañas medio millón y esa cifra no haría sino aumentar a medida que los talibanes imponen a hierro y fuego su política represiva.

Por desgracia, los aliados de la OTAN no han sabido garantizarles un futuro mejor en su propio país, pero ese fracaso no implica que se les prometa ahora a cuanto afgano huya de Afganistán que tiene su futuro asegurado entre nosotros. Porque no es verdad. La experiencia de la última ola migratoria, tras la política de puertas abiertas impuesta por Merkel a finales de 2015, ha sido pura y llanamente un fracaso. Los inmigrantes musulmanes, incluidos los afganos, lejos de asimilarse, se han radicalizado aún más; la criminalidad se ha disparado, particularmente los delitos contra las mujeres; y su contribución a la economía sigue siendo negativa ya que dependen de generosas ayudas financieras de ayuntamientos, comunidades y ministerios.

Europa no puede ser, por mucho que lo desee, el continente que todo lo arregla. Porque lo que está haciendo en realidad es no arreglar el mundo y sí estropear nuestro continente. Primero, económicamente. Estamos hundidos en la mayor de las crisis pero queremos pagar miles de millones al año en mantener unos grupos sociales que prefieren vivir de la sopa boina de las ayudas sociales a encontrar un trabajo. Todas las minorías inmigrantes, salvo la china, tienen tasas de paro que superan a la de los españoles en decenas de puntos. Ese dinero que se va a manos de extranjeros que apenas aportan y sí consumen, podría ponerse al servicio de las necesidades de miles de españoles que también lo necesitan. ¿Recuerdas el cartel electoral de Vox en Madrid con la paguita al mena y la minipensión a la abuela? Pues eso.

Europa no puede ser más musulmana que los musulmanes

En segundo lugar, en términos sociales: allí donde las minorías pasan del 2% de la población y viven agrupadas étnicamente, siempre se produce una fricción con el resto de vecinos. Las costumbres son demasiados distintas y los valores de convivencia pacífica no coinciden. No creo necesario tener que elaborar más cuando todas las televisiones sacan día sí y otro también algún problema asociado a inmigrantes. 

Y, finalmente, hay otro asunto del que nadie quiere acordarse: ¿por qué los países musulmanes se niegan a aceptar a refugiados de los suyos? Lo que han hecho países como Egipto o Líbano con los refugiados palestinos, encerrándolos en campos durante décadas, no se tiene en cuenta; que países más ricos del Golfo no hayan aceptado a nadie en su suelo, tampoco. ¿Por qué será? Europa no puede ser más musulmana que los musulmanes. De hecho, Europa no puede ser más musulmana de lo que ya es hoy. Porque el precio sería haber perdido la cristiandad en Kabul, como chillan alborozados los talibanes, y perdido la cristiandad en nuestro propio suelo. Y todo, a base de abrir las fronteras y facilitarles las ayudas sociales que se nos niegan a los españoles.

Fuente : www.gaceta.es


jueves, 26 de agosto de 2021

Carta a López Obrador sobre aztecas y entrañas humanas.

 El presidente de México se refirió con desdén a la idea que el historiador argentino Marcelo Gullo expresó en ELMUNDO el 23 de julio: España liberó América de los aztecas. Ésta es la razón histórica.


Ceremonia de sacrificios humanos en Tenochtitlan

 

 Estimado señor presidente de la República de México don Andrés Manuel López Obrador. El pasado 13 de agosto, en ocasión de cumplirse el 500 aniversario de la liberación -para usted caída- de Tenochtitlán citó textualmente, sin nombrarme, un párrafo de la entrevista que el diario ELMUNDO tuvo a bien realizarme el viernes 23 de julio a raíz de la publicación en España de mi libro Madre Patria. Desmontando la leyenda negra desde Bartolomé de las Casas hasta el separatismo catalán.

En su discurso usted afirmó: «Hay asuntos que deben aclararse en la medida de lo posible. Por ejemplo, hace unos días un escritor pro-monárquico de nuestro continente afirmaba que España no conquistó a América, sino que España liberó a América, pues Hernán Cortés, cito textualmente, 'aglutinó a 110 naciones mexicanas que vivían oprimidas por la tiranía antropófaga de los aztecas y que lucharon con él'». Usted también me acusó sin ningún tipo de pruebas -y sin haberse tomado siquiera la molestia de ojear mis antecedentes académicos o de recabar información sobre mi trayectoria política antimperialista- de ser un representante del pensamiento colonialista.

Coincidiendo con su apreciación de que hay asuntos que deben aclararse quisiera recordarle que, como afirma el arqueólogo mexicano Alfonso Caso, quien fuera rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, «el sacrificio humano era esencial en la religión azteca». Es por ese motivo que en 1487, para festejar la finalización de la construcción del gran templo de Tenochtitlán -del cual usted, el pasado 13 de agosto, inauguró una maqueta monumental- las víctimas del sacrificio formaban cuatro filas que se extendieron a lo largo de la calzada que unían las islas de Tenochtitlán. Se calcula que en esos cuatro días de festejo los aztecas asesinaron entre 20.000 y 24.000 personas.

Sin embargo Williams Prescott, poco sospechoso de hispanismo, da una cifra más escalofriante. «Cuando en 1486 se dedicó el gran templo de México a Huitzilopochtli, los sacrificios duraron varios días y perecieron 70.000 víctimas». Juan Zorrilla de San Martín en su libro Historia de América relata que «cuando llevaban los niños a matar, si lloraban y echaban lágrimas, más alegrábanse los que los llevaban porque tomaban pronósticos que habían de tener muchas aguas en aquel año».

«El número de las víctimas sacrificadas por año», tiene que reconocer Prescott, uno de los historiadores más críticos de la conquista española y uno de los más fervientes defensores de la civilización azteca, «era inmenso. Casi ningún autor lo computa en menos de 20.000 cada año, y aún hay alguno que lo hace subir hasta 150.000». Marvin Harris en su famosa obra Caníbales y reyes relata: «Los prisioneros de guerra, que ascendían por los escalones de las pirámides, [...] eran cogidos por cuatro sacerdotes, extendidos boca arriba sobre el altar de piedra y abiertos de un lado a otro del pecho con un cuchillo... Después, el corazón de la víctima -generalmente descripto como todavía palpitante- era arrancado... El cuerpo bajaba rodando los escalones de la pirámide...».

¿Dónde eran llevados los cuerpos de los cientos de seres humanos a los cuales, en lo alto de las pirámides, se les había arrancado el corazón? ¿Qué pasaba luego con el cuerpo de la víctima? ¿Qué destino tenían los cuerpos que día a día eran sacrificados a los dioses? Al respecto, Michael Hamer que, ha analizado esta cuestión con más inteligencia y denuedo que el resto de los especialistas, afirma que «en realidad no existe ningún misterio con respecto a lo que ocurría con los cadáveres, ya que todos los relatos de los testigos oculares coinciden en líneas generales: Ias víctimas eran comidas».

Los numerosos trabajos científicos -tesis doctorales, libros publicados por prestigiosos académicos de fama mundial- con los que contamos hoy, no dejan lugar a dudas de que en Mesoamérica había una nación opresora, la azteca, y cientos de naciones oprimidas, a las cuales los aztecas no solo le arrebataban sus materias primas -tal y como han hecho todos los imperialismos a lo largo de la historia- sino que les arrebataban a sus hijos, a sus hermanos... para sacrificarlos en sus templos y luego, repartir los cuerpos descuartizados de las víctimas en sus carnicerías, como si fuesen chuletas de cerdo o muslos de pollo para que esos seres humanos descuartizados, sirvieran de sustancioso alimento, a la población azteca.

La nobleza se reservaba los muslos y las entrañas se dejaban al populacho. Las evidencias científicas con las que contamos hoy, no dejan lugar a dudas al respecto. Era tal la cantidad de sacrificios humanos que realizaban los aztecas de miembros de los pueblos por ellos esclavizados que con las calaveras construían las paredes de sus edificios y templos.

Es por eso que, el 13 de agosto de 1521, los pueblos indios de Mesoamérica oprimidos por los aztecas festejaron la caída de Tenochtitlan. Como usted, señor presidente, tuvo que reconocer en su discurso, a regañadientes y entre líneas, es materialmente imposible pensar que, con apenas 300 hombres, cuatro arcabuces viejos y algunos caballos, Hernán Cortés pudiera derrotar al ejército de Moctezuma integrado por 300.000 soldados disciplinados y valientes. Hubiese sido imposible, aunque los 300 españoles hubiesen tenido fusiles automáticos como los que hoy usa el Ejército español.

Miles de indios de las naciones oprimidas lucharon, junto a Cortés, contra los aztecas. Por eso, su compatriota José Vasconcelos afirma que «la conquista la hicieron los indios».

¿Y que aconteció después de la conquista, después de esas primeras horas de sangre, dolor y muerte? Todo lo contrario de lo que usted afirma. España fundió su sangre con la de los vencidos y con la de los liberados. Y recordemos que, fueron más los liberados que los vencidos. México se llenó de hospitales, colegios bilingües y universidades. España envió a América a sus mejores profesores y la mejor educación fue dirigida hacia los indios y los mestizos. Permítame recordarle, señor presidente, que tan respetuosos fueron los libertadores españoles -perdón: los conquistadores- de la cultura de los mal llamados pueblos originarios que en 1571 se editó en México el primer libro de gramática de lengua nahualt, es decir 15 años antes de que en Gran Bretaña se publicara el primer libro de gramática de lengua inglesa. Todos los datos demuestran que, al momento de su independencia de España, México era mucho más rico y poderoso que los Estados Unidos.

Perdóneme usted, señor presidente, que me vaya un poco por las ramas, pero quisiera sugerirle, con todo respeto, que el próximo 2 de febrero, cuando se cumpla un nuevo aniversario del ignominioso tratado de Guadalupe Hidalgo -por el cual los Estados Unidos arrebataron a México 2.378.539 kilómetros cuadrados de su territorio- usted realice un gran acto como el que organizó para el 13 de agosto. Que para realzar el mismo, invite al presidente de los Estados Unidos Joseph Biden y en un gran discurso, cuando esté ante el presidente estadounidense, le exija que pida perdón al pueblo mexicano por haberle robado Texas, California, Nuevo México, Nevada, Utah, Colorado y Arizona, tierras que fueron indiscutiblemente parte de México.

Por último estimado presidente quisiera contarle que, como desde niño siempre me he sentido ligado sentimentalmente a los pueblos oprimidos -quizás por haber nacido en un hogar humilde de la ciudad de Rosario en la República Argentina-, si pudiese viajar en el túnel del tiempo, una y mil veces, me sumaría a los apenas 300 soldados de Hernán Cortés que, con el coraje más grande que conoce la Historia, liberaron a los indios de México del imperialismo antropófago de los azteca .

Fuente : elmundo.es

sábado, 21 de agosto de 2021

Crónica de una muerte, casi anunciada.


 " No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el día de la muerte; y no valen armas en tal guerra, ni la impiedad librará al que la posee."

Eclesiastes 8 : 8 

Pues si, estuve muy cerca de la muerte. 

Necesitaba cortar la hierba en la finca, que se habia escapado un poco. Hacía un buen día, y el martes 10 de Agosto decidí ponerme manos a la obra. Bajo un sol bastante fuerte, estuve 8 horas con la desbrozadora.

El miercoles 11 no hice nada, ya que teníamos un pequeño viaje.

No era mucho lo que me quedaba, y el jueves  día 12 decidí acabar con el trozo que me faltaba. Empecé sobre las 9,30 horas y despues de llevar sobre una hora cortando, me empecé a marear. No era un mareo normal, de darme vuelta las cosas, sino que me iba para atrás, sin poder practicamente sostenerme. Logré poner la desbrozadora en el suelo y me senté en el campo a la sombra para ver si me pasaba ese mareo. Mi mujer se asomó por la ventana y me pregutó lo que me pasaba. Le dije que estaba algo mareado, pero que me pasaría.

Realmente, en 15 minutos me pasó y volví a coger la desbrozadora, con la inmensa suerte, o la intervención divina, la desbrozadora dejó de funcionar ya que tenía, a pesar de limpiarlo diariamentre, el filtro obturado y no llegaba aire suficiente al motor.

Tengo una ducha fuera, en el campo, me pegué una ducha y fui con el coche al Polígono de la Gándara, a buscar un nuevo filtro para la desbrozadora. En todo este tiempo, y yendo en el coche, ya no me mareaba. Llegué de Ferrol, cambié el filtro y probe la desbrozadora, que encendía perfectamente. En el momento de volver a encenderla, volví a sentir el mareo y mucha inestabilidad. Fui para dentro de casa, se me mareó el estómago y devolví.

Pasada media o una hora, yo que soy muy comedorciño, decidí comer a ver si me lo aguantaba el estómago. Había macarrones con carne y queso. Eché un plato decente y los comí con gusto, pero seguía un poco mareado. A los 30 minutos los vomité todos.

Ya me encontraba bastante mal. Aunque no me daban vueltas las cosas, solamente un mareo importante, seguí pensando si sería un vértigo . Me inyecte Dogmatil 50, pero las cosas no mejoraban demasiado. Así pasé toda la tarde y la noche.

Seguía vomitando, y para hacer la última prueba, puse otro Dogmatil 50. La cosa no mejoraba nada, y ante la presión de mi esposa e hija, y la telefónica de mi hijo, decidí el viernes a media mañana llamar a mi doctora de cabecera, la doctora Dña. Victoria Castro Ocampo.

En muy poco tiempo, ella y un enfermero ( lo siento, no recuerdo su nombre ) estaban ya en casa. Yo estaba hecho una piltrafa. Pocas veces me sentí tan mal.

El enfermero me tomó constantes y la doctora me hizo una exploración exahustiva, llegando a la sabia conclusión de que aquello era algo más que un vértigo. Decidió entonces, que debería acudir a Urgencias de Arquitecto Marcide.

Yo nunca habia ido al médico. Durante 40 años estuve 7 días de baja, uno de ellos por picarme un tendón con una fouciña y el otro, por una gripe con 40º de fiebre, que aunque lo intenté, no me dejaba mover de cama.

Comprendereis que cuando la doctora me dijo que tenía que ir a Arquitecto Marcide, no me sentó nada bien. Alabo de todas formas que la doctora estuviera en lo cierto, y gracias a su decisón, posiblemente me pude salvar.

Muchas, muchas, muchas gracias.


Fui trasladado en una ambulancia del 061 hasta urgencias del Hospital" Arquitecto Marcide" , por dos chicas de lo más efectivo, que me llevaron en volandas hasta el citado Centro.

Bueno, pues ya estaba en Urgencias. En 40 años habia estado una sola vez para coser el tendón picado por la fouciña. Me acuerdo que vino el Traumatólogo a ponerme la anestesia, y le dije, " sin anestesia por favor ". Así fue. Esa única vez, le ahorré la anestesia a la Seguridad Social.

Hay gente que está acostumbrada, pero a mi, en aquella situación, me impresionó bastante la llegada a Urgencias. No habia demasiada gente, pero tampoco poca. En diez minutos me pasaron al triage, me tomaron constantes junto a unas breves preguntas. Ya estaba listo, ya estaba decidida la prioridad que tenía para atenderme.

Tumbado en la camilla, esperé sobre 15 minutos y enseguida vino un celador y me llevó a uno de los box. Gente muy amable. En unos minutos me hicieron análisis, ECG. T.A, y me abrieron una historia clínica con las preguntas de rigor y la exahustiva exploración neurológica. Pasaron unos minutos más y un celador me llevó a una sala de Urgencias y con un portatil, me hicieron una RX de Torax. Posteriormente fui llevado a Rayos para hacer un Tac Craneral.

Muy amables en la Sala de Rayos, sin apenas molestias y unos minutos para hacer la prueba.

Terminada la prueba el celador me llevó para la Sala de Observación de Urgencias, donde están los enfermos que deben de ser ingresados o que necesitan estar unas horas en tratamiento y observación antes de ser dados de alta. Allí fui monitorizado, me volvieron a hacer análisis y me colocaron una vía con un suero.

Alguna de las personas que trabajaban allí, me reconocieron como enfermero.

Los médicos ya sabián el diagnóstico, y en unos minutos vinieron a hablar conmigo. Recuerdo que era un médico muy, muy agradable ( ¿ Medicina interna ? ), no demasiado joven y una doctora más joven, también muy agradable.

Tenían dos noticias, una buena y otra no tan buena. La buena era que no me habia muerto, y la no tan buena, era que el mareo que tenía era debido a un INFARTO ISQUÉMICO CEREBELOSO DERECHO SUBAGUDO, de probable origen Tromboembólico.

¡¡ Casi nada para un novato !!

Mi mujer, mis hijos y Brais,el novio de mi hija, esperando en Urgencias a que el médico les de noticias de mi estado.
 

Mis compañeros que estaban alli, recibieron la orden de ponerme tratamiento, entre ellos, un antiemético, lo que me puso mucho mejor, ya que me ayudó para dejar de vomitar.

Como van a tardar unas horas antes de que me suban para la 5ª planta, voy a contar algo que oí y que vi mientras estaba en la sala de Observación.

En esa sala, donde yo estaba, habia una señora de algo más de 90 años.Tenía una descompensación diabética y alguna cosa más. No estaba bien. Recibió algo de tratamiento y se puso algo mejor. La doctora habló con su hija en un aparte ( cerca de donde yo estaba ) y le dijo que su madre, aunque se encontraba algo mejor, dados sus padecimientos y su edad, podría morir en cualquier momento, por eso los médicos habian decidido ingresarla.

!! Bufff, cuando se enteró la señoriña ¡¡. Vino también su hijo o su yerno para convencerla que debería ingresar, a lo que ella se negaba tajantemente

- ¿" Que me van a poñer, de 60 anos " ?

- " Eu ya son moi maior, me encontro mellor, e quero morrer na casa "

Frases de este tipo, con mucho convencimiento y dureza. Ella no quería ingresar y punto. Quería morir en su casa. Yo calladito, pero aplaudiendo en mi interior a todo lo que decía la buena de la señora. Posiblemente no llegue yo a esa edad, pero si llego, quiero decirle hoy desde aqui a mi familia, que no quiero ingresar, que quiero morir tranquilo en mi casa.

Como se puede entender, no supe más de la señora, pero alabo su decisión y pido lo mejor para ella, sea en la vida o sea en la muerte.


Bueno, dos horas antes de subir a planta, me hicieron mis compañeras una PCR, para saber si estaba o no infectado de Covid. Era la primera vez, pero decidí resistir como un hombre nacido en 1955. Vino la encantadora enfermera con ese palito largo, muy largo y nada agradable y con sumo cuidado me lo introdujo en ambas fosas nasales, y hasta la garganta.

 


Como diría Federico García Lorca,

"Voces de muerte sonaron
cerca del Guadalquivir.
Voces antiguas que cercan
voz de clavel varonil."

Y así fue, me comporté como un hombre nacido en 1955 y no derramé ni una lágrima. El PCR dió negativo, con lo que ya podría subir libremente a la planta.

Después de recibir una atención maravillosa y ya con un diagnóstico un poco complicado, a las 01.00, en la noche del Viernes al Sábado, me subieron a la 5ª plata. Allí en la sala de espera  ya me estaba esperando la santa, y me llevaron a la habitación 507/1. Era de noche, estaba la cortina puesta y pensé en un principio que no habia nadie en la cama de al lado, la que está al lado de la ventana. Habia, durmiendo, un señor 9 años mayor que yo y que también le habia dado un ictus. Vino la enfermera, ya acostado, y me hizo las preguntas de rigor para hacer el ingreso. Me pusieron una telemetría ( ECG permanente para ver el corazón ) que tuve puesto durante tres días y que en cada momento podían ver desde el control.

 


Con la santa a los dos días del ingreso

Esa primera noche la santa trató de dormir algo a mi lado en un sofá y yo tengo que decir que no fue mi mejor noche, pero no me quejo, ya me habian controlado los vómitos y eso era  muy importante.


Ya habia pasado la primera noche y ahora habia que acostumbrarse a la rutina del día. Por la mañana, toma de temperatura, T.A. , Glucemia y pocas cosa más. 

La T.A. era y es muy rebelde y no habia mucha forma de bajarla. En alguna ocasión, ante cifras altas, me pusieron un suero con medicación para tratar de bajarla. Las primeras 24 /48 horas estuve medio adormilado.

Durante parte del día estaba conmigo mi santa, a veces mi hija Brianda, y a veces mi hijo Josué. La segunda noche estuvo conmigo mi hijo Josué. A partir de la tercera noche, ya pedí que por favor no se quedara nadie, ya que dormía toda la noche y no necesita a nadie conmigo.

A partir de las 24 horas ya empezó la ITV como si fuera un
Rolls Royce. Me miraron de arriba abajo. Trataron de hacer pruebras para confirmar el diagnóstico.

R.M.N. ( Resonancia ) de cerebro. Eco doppler de carótidas en la consulta de las Neurólogas. ECG. Ecocardiograma. Angiotac de cuello. Observaciones neurológicas a diario en la habitación. Consulta del médico rehabilitador. Consulta de la Fisioterapeuta. Consulta del Cirujano y Dermatóloga ( por un cuerpo extraño que tengo clavado en una pierna posiblemente con la desbrozadora ).

Mirado de arriba abajo.

Diágnóstico confirmado y tratamiento para casa.

De nada me puedo quejar, todo lo contrario. Una limpieza estupenda. Una atención de Médicos, enfermeras , auxiliares y celadores, inmejorable. La comida de 10 . Aunque comía todo pasado, todo estaba exquisito. Sin sal pero exquisito. Mi preferido, la compota de manzana o de pera. Una maravilla.

La lencería de 10. Sábanas limpias cuando hiciera falta, pijamas o camisones, toallas, etc...

                   Papilla de 5 cereales y compota de manzana. ¡¡ Merienda exquisita !!


                                                   ¿ Os gusta mi camisón ?


                                                     Con mi hija Brianda

 

Como ya podreis comprobar, por lo que llevo escrito, recibí una atención maravillosa por parte de todos los profesionales. No voy a desdeñar la gestión, pero casi todo esto es por el esfuerzo diario de la mayoría de los profesionales, que aún trabajando a veces en condicones no óptimas, ponen todo de su parte para que todos los asegurados, hayamos o no hayan cotizado, ricos o pobres, etc., tengamos una atención maravillosa, a pesar de que somos 47.000.000 de habitantes y haya que atenderlos a todos.

¿ Que hay deficiencias ?. Claro que las hay. Todo es mejorable, pero no nos podemos quejar. Toda la experiencia que yo tenía era de oidas, por lo que le habia sucedido a otros. Ahora tengo una experiencia de primera mano, y puedo asegurar, que en términos generales, tenemos la MEJOR SANIDAD del mundo.

Fui atendido rapidamente. Mi caso era grave. Fui mirado y diagnósticado con toda rapidez y recibido el tratamiento. Dormí en una cama maravillosa, Limpieza total. Personal super atento.

Quejarme sería puro vicio y una falta de respeto a la mayoría de los profesionales que cada día se esfuerzan para que todo salga lo mejor posible.

Me acuerdo de mi compañero y de su familia, y deseo que pronto esté en casa y pronto se recupere. Uno de los días que estuve alli, cumplian 53 años de casados.

¡¡ Muchas felicidades !!

También quiero dar muchas gracias a vecinos y amigos, por su preocupación por mi. Quiero dar muchas gracias a todos los que hasta día de hoy son mis pacientes y amigos, a toda la gente de Mera, Mera de arriba, San Claudio, San Adrián, Feás, Landoi, Cabanán y Sismundi. Todos me disteis mucho apoyo y me sentí muy arropado.

¡¡ Muchas gracias !!

Ahora tengo que reflexionar un poco y pensar que me pude haber muerto. Siento darle este disgusto a mi familia, especialmente a mi santa y mis hijos Brianda y Josué, y al resto de la familia. Pensé mucho en mis nietos. Quizás si me hubiera muerto, Pablo se acordaría algo de mi, pero Carmen, con año y medio, ya no se acordaría de mi. Uno de los motivos de hacer este escrito, es para dejarles, en su momento, un recuerdo a ellos.

Como dije al principio, con el versículo de Eclesiastés, no somos nadie. Nos parece que controlamos nuestra vida y también nuestra muerte, y no es así. Somos un muñeco colgado de un hilo, que en cualquier momento, se desprende y adios.

Doy gracias a Dios por permitirme, hasta este momento, vivir un tiempo más. Trataré de ser muy disciplinado con la medicación, ejercicio y comidas, pero siempre tratando de vivir. Si la vida no es vida, no merece la pena vivirla. Mejor morir. Como eso no está en nuestras manos, seguiremos adelante hasta que Dios lo quiera.

Agradezco a mi familia, sobre todo a los que están en casa, el esfuerzo que hacen para que todo salga bien. Que no les parezca mal, pero pasados unos días, aún cumpliendo con las obligaciones médicas, yo quiero ser un espíritu libre y quiero quitarme de encima el status de enfermo. Sé que para el que cuida no es facil, pero que piensen que por encima de todo, dentro de la responsabilidad, está mi bienestar, está mi libertad. Se lo agradezco mucho.

Muchas gracias a todos por escucharme y permitirme esta pequeña aportación en mi experiencia con la medicina hospitalaria pública.

¡¡ Muchas gracias por todo !!



"Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte."

Proverbios 16:25



 


 

 

domingo, 25 de julio de 2021

La vileza del débil - Alfonso Ussía ( a propósito de que el PP no se opusiera a que Santiago Abascal fuera declarado " persona non grata " en Ceuta )


 Alfonso Ussía Muñoz-Seca. Madrid 1948 Escritor. Premios. Mariano de Cavia, González-Ruano, Jaime de Foxá y Baltasar Iban. Especial Ejército, Fundación Guardia Civil y FÍES de periodismo. 53 libros. Distinciones. Gran Cruz del Mérito Naval. Gran Cruz de la Orden del 2 de Mayo. Medalla de Oro de Madrid. Cruz de Plata de la Guardia Civil. Entre ABC, Tiempo, Época, y La Razón, más de 20.000 artículos. Pluma de Plata y Pluma de Oro.

 

                          La vileza del débil

 Sánchez es una calamidad para España. Pero su psicopatía se sostiene por su egocentrismo, su osadía, y por tanto, un cierto valor personal. Casado es vil. Un vil engañado por sus zurupetos. Tan incómodo se halla consigo mismo que a sabiendas de su limitada proyección social, mantenida principalmente por la Presidente y el Alcalde de Madrid, quiere dar una imagen de fortaleza que lo convierte en un mamarracho. Sus palabras, según dicen inspiradas por Aznar, el gran amigo de Pujol y de Javier Arzallus, durante la moción de censura de Vox contra Pedro Sánchez, muy pocos las entendieron. Vox no es un partido fascista, y mucho menos nazi. Hasta Jorge Verstrynge lo reconoció. Vox es un partido conservador, constitucional, monárquico, decente y de derechas. Lo que fue en su día el Partido Popular. Vox creció cuando fue recogiendo en los cubos de basura los principios y valores que había depositado el Partido Popular. Si aquello resultó inconcebible, lo de Ceuta supera el más alto nivel de la villanía y la mezquindad. 

Santiago Abascal ofreció su nuca al terrorismo de la ETA. Su firmeza le granjeó millones de simpatías, pero pocos votos. Hoy, digan lo que digan las encuestas, las simpatías son más consecuentes y los votos le llueven a chubasco fuerte, persistente y caudaloso.

Ignoro qué ha hecho Santiago Abascal para ser acusado, por el propio PP, de nazi. Santiago Abascal ofreció su nuca al terrorismo de la ETA. Su firmeza le granjeó millones de simpatías, pero pocos votos. Hoy, digan lo que digan las encuestas, las simpatías son más consecuentes y los votos le llueven a chubasco fuerte, persistente y caudaloso. Casado, que es un mediocre acobardado, en lugar de rodearse de los mejores, ha elegido la compañía de la vulgaridad. Y se siente mucho mejor del lado de Sánchez que del único partido político, con sus virtudes y defectos, que defiende a ultranza la vigencia de la Constitución, la unidad de España y la Corona. Lo de Ceuta es la consecuencia final de su vileza, de su solicitud de ayuda en posición de cuclillas, de su debilidad pasmosa.

En Ceuta venció Vox con holgura. Casi 12.000 votos frente a los 10.000 del PSOE y los casi 8.000 del PP. El PSOE, con el apoyo de los partidos islamistas y antiespañoles, se maneja a gusto en el parlamento caballa, en el parlamento ceutí. Los ganadores son frecuentemente insultados, despreciados y perseguidos. En una votación parlamentaria, Santiago Abascal, el líder del partido vencedor en la ciudad española, ha sido considerado “persona no grata” en Ceuta. Sus votantes, la mayoría simple de los ceutíes, son también personas no gratas. Han votado a favor de la ignominiosa perversidad del PSOE y los grupos islamistas que desean entregarla a Marruecos. Y el PP ha logrado su propósito con la cobardía de la abstención. 

Conozco poco a Casado, y algo más a Abascal. Santiago Abascal le saca, como hombre y como político, siete cabezas de altura al cobarde que hoy manda en el PP

Vamos a ver. No hay español que- por ahora-,  pueda sentirse señalado por una atrocidad de esta índole. Cuando el PP gobernaba Puertollano, se planteó la posibilidad de designarme “persona non grata” en Puertollano. Sólo porque dije mi verdad. Que Puertollano, como ciudad, es bastante fea. Cuando en el Puerto de Santa María se reinauguró su Teatro Principal, se enfrentaron dos opciones para bautizarlo. Los independientes propusieron el nombre de Pedro Muñoz-Seca, portuense, gran autor de teatro y asesinado por la canalla comunista y socialista en Paracuellos del Jarama. El PSOE, Izquierda Unida y ¡¡el PP! se decantaron por Rafael Alberti, extraordinario poeta, nefasto autor teatral y visitante asiduo de checas y prisiones comunistas. Ganaron los independientes. Los estercolados del PP quisieron darme explicaciones, y como es lógico, los mandé a pastar. Ese PP atemorizado, acomplejado y sumiso es el que ha inspirado sus vilezas.

Conozco poco a Casado, y algo más a Abascal. Santiago Abascal le saca, como hombre y como político, siete cabezas de altura al cobarde que hoy manda en el PP. No he oído de boca de Abascal nada que pueda interpretarse como ultraderecha o nazismo. Es, simplemente, un demócrata español que ama y cree en España.

Hoy le están lloviendo votos a Santiago Abascal mientras Teo lanza con maestría, lo mejor que hace, huesos de aceituna

Le recomiendo a Santiago Abascal que se presente en Ceuta cuanto antes. A ver si hay huevos socialistas o musulmanes. Y a Pablo Casado, que entregue las riendas de su importante partido a quienes lo han llevado a las alturas. Ayuso y en menor grado, Almeida. Ellos sí representan al PP. Y ellos jamás hubieran autorizado la vileza del débil.

Si el objetivo es Sánchez, Casado no puede ser su adversario. Como mucho, es un “sparring” de peso y pegada muy inferior. Un juguete del mentiroso y futuro golpista. Hoy le están lloviendo votos a Santiago Abascal mientras Teo lanza con maestría, lo mejor que hace, huesos de aceituna.

Fuente;www.gaceta.es

 

Cap. 1 - ¿Quién decide la verdad? Con Antonio Escohotado y Marta Peirano.

Ibiza, ¿mito o realidad? - Antonio Escohotado

martes, 15 de junio de 2021

Los penúltimos días de Escohotado: "Ya tengo ganas de morirme"

                                                                         


           Intrahistoria de nueve meses de conversaciones, hachís y ajedrez del periodista Ricardo F. Colmenero con el filósofo en su retiro de Ibiza. "Soy muy consciente de que soy un chalao"

Escohotado tiene una forma muy rara de morirse. Igual que algunos elefantes africanos abandonan la manada cuando ven acercarse sus últimos días, Antonio abandonó hace ya un año a su familia en Galapagar y se metió en una cabaña en la isla de Ibiza con su ordenador, frente al que no pasa menos horas de las que pasaría en un sarcófago, estudiando, por ejemplo, la fonética noruega, o la geología de Islandia.

«Veo a otros viejos de mi edad intentando evitar, o saber, lo inevitable, y me da pena, y me da orgullo. Pena de ellos y orgullo de haber llegado a mi situación, donde prestarle atención a la fonética noruega, y a la geología de Islandia, es lo único que me permite sentir lo previo, es decir, si la vida se despide, yo me despido antes, ¿tú pataleas ante lo inevitable? Yo no. Me provoca placer aprender, obviamente. Muchísimo. Más que cualquier otra cosa. (...) La curiosidad, joder, tiene unos placeres muy gordos. Por favor, Ricardo. Me amplía el alma. Me da la sensación de que soy más. Porque soy menos Antonio Escohotado Espinosa y soy más mundo. Soy más realidad. Me da la sensación de que con eso hago la muerte más benévola», cuenta.

Empecé a entrevistarle, o algo así, una mañana de septiembre, y aquí seguimos, nueve meses después. El resultado es Los penúltimos días de Escohotado (La Esfera de los Libros), que sale a la venta esta semana, donde trato de descubrir en casi 300 páginas si uno de los hombres más inteligentes de la Tierra guarda el secreto del sentido de la vida y la inmortalidad del alma. Y de paso recoger los restos inmateriales del comunista, del voluntario del Vietcong, del directivo del Instituto de Crédito Oficial, del presidiario, de la cobaya de estupefacientes, del primer repudiado por políticamente incorrecto cuando aún no existía lo políticamente incorrecto, del escritor, del filósofo, del abogado, del economista, del astrofísico, del traductor de Newton y Hobbes, del líder espiritual de Calamaro, del enemigo de Maradona. Capítulos de una vida que, si los lees seguidos, uno tiene la sensación de haber vivido de atrezzo.

El profesor ha quedado reducido a una escuálida estatua de mármol a la que se le leen las venas como garabatos en un pergamino. Ahí está escrita la primera lección, que el saber no sólo no ocupa lugar, sino que parece devorar la materia. A veces da la sensación de que en cualquier momento Antonio Escohotado (Madrid, 1941) va a acabar de consumirse en una nube junto a su cigarrillo, como la bruja malvada del oeste, dejando tras de sí una camisa blanca que le da cierto aire de hospitalizado en un manicomio, o de filósofo griego, o de espectro adlib. O de todo eso junto.

Tampoco es que a Antonio le importe mucho morirse: «Pero morir con ganas o morir sin ganas, ahí es donde el ser humano se juega la vida. Tener ganas de morir como tengo yo. ¡Ganas de morir! Pero para tener ganas de morir hay que tener la sensación de vida cumplida».


 

Muchas veces las entrevistas se hacen muy largas porque no consigues arrancarle nada al entrevistado. Estás junto al pozo, dándole a la manivela, que es como los periodistas hacemos preguntas, pero no sale nada para llenar el cubo. Pero Antonio era como estar bajo una tempestad, y después de nuestro primer encuentro supe que no quería derramar el agua sobrante, sino seguir grabando su lluvia, sus rayos, truenos y centellas.

 

Antonio es un buen escritor y un mejor orador, pero creo que al leerle hablando alcanza la excelencia. Durante semanas me comentó las ganas que tenía de escribir un libro sobre lo políticamente incorrecto, pero que le faltaban las fuerzas, por lo que me ofrecí a que se despachara en más de 60 páginas de este libro: «Lo políticamente incorrecto es el mundo de la mentira. Que sea lo que yo querría que debiera ser. Pero para qué, si eso no sirve para nada. Enmendarle la plana a la naturaleza, tú, que eres un analfabeto. Pero esto en nombre de qué. Es acojonante».

Lo políticamente incorrecto es el mundo de la mentira

Y sucesivamente se fue despachando tema por tema. Desde la izquierda, de la que habla como ex comunista que de verdad corrió delante de los grises, a veces con Manuela Carmena: «Estoy avergonzado como hombre del PCE, como hombre de izquierdas, de los que ahora digamos, apoyan a Maduro, pero están mezclados también con el islam y con estimular a los niños neuróticos el odio a sus padres y en las mujeres neuróticas el odio a los hombres. Nunca pensé que pudieran a recurrir a cosas tan pequeñas, tan rastreras. Nunca lo pensé. Siempre pensé que izquierdas era benevolencia, amor al hombre. Esto no es amor».

Reparte también a los medios de comunicación: «Son una mezcla de catastrofismo, pensando que al público lo que le gusta es estar alarmado, y de sectarismo, de yo estoy con estos y tú con los otros».

El hombre que dejó su puesto de funcionario para irse a Ibiza a traducir a Patti Smith, o los 11 volúmenes del anónimo My secret life, desnudo en la playa con un magnetofón, mientras practicaba la revolución sexual, dedica otro capítulo a la discriminación positiva: «La palabra discriminación es tan maldita como la palabra asesinato, como la palabra rapto, como la palabra estupro o la palabra violación. El derecho surge para acabar con la discriminación. Que tengan los santos huevos de meterla en el derecho es propia de un país descerebrado. Han concedido a las mujeres un derecho que no existe. Y que por supuesto las malas van a ejercer de la forma más tiránica y más injusta».

En otro habla de la extrema derecha, que dice que «no existe, es un camelo, un fantasma inventado por la extrema izquierda, que sí que existe, la izquierda controlista, la izquierda absolutista, digamos, la izquierda bolchevique. Esa sigue existiendo y con buena salud. Y tiene que tener un reflejo especular y, si no hay, pues se lo inventa».

En otro sobre el derribo de estatuas en Latinoamérica: «El tiempo que tarda un cuerpo en cerrar una herida es el signo que distingue a los agonizantes de los sanos. Es decir, que Japón tiene muchas plaquetas y Latinoamérica ninguna. Latinoamérica babosea en la agonía».

 


A veces da la sensación de que confirmaría su tesis sobre lo políticamente incorrecto si se le acabara censurando por políticamente incorrecto. De la memoria histórica dice: «A la salvajada de la Ley de Memoria Histórica habría que llamarla ley de la desmemoria, de la mentira institucionalizada. ¿Qué quiere decir? Yo voy a decretar la veracidad. ¡Ah! ¿La verdad va a ser decretada, no va a ser descubierta? ¡Ah! Muy bien».

Y de ahí el autor de la trilogía económica Los enemigos del Comercio critica a un Occidente que parece haber olvidado la importancia del dinero para el bienestar de la especie, a cambio de dedicarse a otros menesteres: «O se apiada de nosotros China, y dudo que se apiade, porque nos hemos portado muy mal con ellos desde hace mucho tiempo, o lo vamos a tener muy mal. Francamente, vamos a tener lo que nos merecemos. Hemos estado en la cumbre y se nos ha ocurrido que queremos montar un discurso desinteresado por la verdad, la justicia y el sentido. Pero, ¿por qué se te ocurre montar un discurso sobre eso? ¡Qué cosa más artificiosa! ¡Más estúpida!».

Y no parece que la juventud vaya a cambiarlo: «Si el hombre se apega a sus formas más corpóreas y elementales nunca vuela, y nunca llega a ser hombre. En el siervo está la semilla del sabio y en el amo la semilla del consentido. Muchos jóvenes encuentran dificultad en amar algo. Por una parte no les apetece salir del nido, que es el impulso de todos los pájaros, aventurarse, buscarse la vida. Porque para aventurarse y ganarse la vida hay que hacerse útil, y eso todavía les interesa menos, porque no han aprendido a perder el tiempo, querido amigo. Esta es la tragedia contemporánea».

Igual que cayó la Unión Soviética colapsará el Estado autonómico español

De nuestros políticos tampoco se olvida, y sobre ellos augura la caída del estado autonómico: «Igual que cayó la Unión Soviética. Igual. Por desintegración interna colapsará el Estado autonómico español. Y todo el mundo dirá, pero esta tontería qué ha sido. Se irán a paseo un millón de políticos, porque los otros 40 millones les dirán: 'Señores, no vamos a pagar más vuestra vida. Se acabó. Ya la hemos pagado casi cincuenta años. Ni un día más'. Pues eso pasará».

Antonio es un espécimen único por su inteligencia, por su biografía, y principalmente por decir lo que se le pasa por la cabeza, o por reconocer lo que piensa, que no es lo mismo, lo que muchas veces se ha convertido en su principal condena, vetándolo para reconocimientos académicos o literarios, por si les ahumaba la sala a porro, y que sin duda se resolverá, como solemos hacer, cuando ya no esté.

A la cabaña, y luego al agroturismo en el que se oculta en Santa Inés, van llegando toda clase de especímenes. Hasta donde yo sé, cocteleros italianos, actrices, traductores de Naciones Unidas, políticos, vendedores de armas, traficantes de droga, constructores, hoteleros, vulcanólogos, masajistas, pilotos aéreos, rastreadores Covid, yonquis buscando recetas, científicos buscando contrastar tesis inventadas, y desconocidos buscando cosas más sencillas, como milagros por imposición de palabra, o un corazón, o valor, o volver a Kansas, o un cerebro para ilustrar el espantapájaros que habitan.

Un día le quiso conocer el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, pero como no pudo viajar por el Covid, empezaron a hablar por Zoom. Hace tres años, tras dar una conferencia en el Club Financiero Atlántico de A Coruña, justo antes de regresar a Madrid, recibió en su hotel la llamada de un señor pidiéndole si podía desayunar con él. Era Amancio Ortega. Y así todo.

Al poco de iniciar nuestras conversaciones le escribí un mail al Escota, que es como le llama su hijo Jorge, diciéndole que igual era mejor dejar la publicación de este libro para después de su muerte. Y que en el caso de que muriera yo me prometiera que lo publicaría igual, pero mejorando mis intervenciones. Así la sociedad, o mi madre, podrían lamentar el fallecimiento de un periodista ingenioso y despierto. Lo que teníamos bastante claro era que al ritmo que íbamos de cervezas, vino, margaritas, Campari, Baileys, tequila, licor de hierbas, rapé, oxicodona, cocaína, orfidal, heroína, MDMA, bicarbonato y marihuana, uno de los dos no iba a sobrevivir a los encuentros.

A don Luis, en el cole, le llamábamos Mortadelo, porque era muy delgado, y tenía unas gafas de pasta enormes, y porque entonces no sabíamos lo que era un yonqui. Pocos meses antes de morir, a los treinta y pocos, de sida, me dio clase de lengua y literatura española. Era parte de la pandilla de mi hermana mayor. De esa generación perdida de la Galicia de los ochenta, de la que yo me recuerdo perdiendo alguna tarde aplastando jeringuillas con piedras a orillas del río Barbaña. Una pandilla por la que un día dejé de preguntar para que dejaran de decirme que les dio un ictus o murieron de sida.

Tardé tres meses en confesarle a Antonio que había repudiado toda la vida su personaje por su vinculación con las drogas. Y todavía más a aquellos que se habían leído su ya mítica Historia General de las Drogas como excusa para drogarse, y lo exhibían con superioridad intelectual frente a los que habíamos decidido no hacerlo. Escohotado, el de las drogas, para Antonio no era un estigma, era un resumen insoportable: «El de las drogas, el de las drogas, que se lo metan por el culo los que lo dicen».

Cada vez que comentaba a alguien en Ibiza que de vez en cuando me reunía con Escohotado, aparecía milagrosamente un productor de marihuana, que me rogaba que le llevara su producto, lo que me convirtió en cierto modo en dealer del Escota.

Todas las personas sensatas han imaginado que el alma volverá a donde estuvo

Horas de confesiones drogotas nos llevó a ambos a una conclusión fundamental, que vale para todo, y que parece haber desaparecido del debate público: «Cada vez que aprendes algo has tenido que renunciar a tu prejuicio y pasar al juicio. Siempre te vas a encontrar con algo distinto de lo que buscas. O si no, es que no has hecho hallazgo. Estás fuera de juego. El mundo moderno, el mundo próspero, viene de que las personas ya no quieren ser profetas, ni mártires, ni elegidos por Dios, ni condenados por Dios, que les basta ser un buen fontanero, un buen abogado, un buen camarero. Los enemigos del comercio son 3.000 páginas para decir que el hombre que pretenda algo más es un memo y un soberbio».

Antonio se muere descojonándose. «Todas las personas sensatas, hasta ahora, han imaginado que lo que hay de alma en ellas, lo que no se puede pesar, ni medir, de alguna manera volverá a donde estuvo. Y que el ser humano tuvo como préstamo esa llama, esa animación».

Una esperanza en la que viaja por la historia de la ciencia, la filosofía y todo lo que ha estudiado de astrofísica, para llegar a una conclusión genial: «Muchacho, soy un chalao, no te olvides. Soy muy consciente de que soy un chalao».

Fuente : www.elmundo.es