En estos momentos de incertidumbre política y económica , cuando el estado a traves del gobierno y otras instituciones interviene cada vez más en la vida de los individuos , restringiendo su libertad día a día en aras de un supuesto " bien común" , queremos contribuir desde este blog a difundir los principios del liberalismo , cada vez más necesarios para conservar la libertad y la iniciativa como ciudadanos.

sábado, 11 de julio de 2015

Avenida de la Nación Española - Federico Jiménez Losantos


A finales de 1980 escribí para el nº 10 de la revista Diwan (publicado a comienzos de 1981) un breve ensayo, "Por la calle de Unamuno", recogido en la versión ampliada de Lo que queda de España. Por desgracia, treinta y cinco años después, todo lo allí denunciado sigue siendo denunciable, pero permítame el bisoño lector de Libertad Digital rescatar estos párrafos:
"Empieza a ser de buen gusto escribir sobre autores que no cumplan siglos estos años o años estos días. Unamuno, tan poco de moda y de modas, nos da gusto en eso y en otras cosas. Primero, no tropezamos con la academia celebrándolo, y después, sí topamos con los que hay que topar: los munícipes espesos que andan descabalgándolo de las calles del País Vasco.
Resulta trágico y ridículo este carnaval de celebraciones centenarias mientras empiezan a resultar diarias las vejaciones públicas que a los nombres señeros de nuestras letras se hacen en ciertos lugares de España. Y no es casualidad que el sistema democrático español esté en peligro (sólo un mes después de publicado este ensayo se produjo el Golpe del 23F) gracias a los mismos grupos que quitan de los nombres de las calles vascas al vasco españolísimo Miguel de Unamuno. Va en buena compañía, en la mejor: Cervantes, que ha sido pionero en esta mudanza forzosa de los grandes nombres de la cultura española, pero sólo por su caso habría más motivo de reunión y movilización que por los centenarios que a cada paso congregan a las inteligencias oficiales.
Pasma la frialdad y la estupidez de esta falta de reacción ante hechos que sólo una mente trivial considerará triviales. ¿Cabe pensar que quienes se empeñan en quitar a Unamuno o a Cervantes de una calle pueden llegar a respetar alguna vez y de algún modo al pueblo que, en el mejor de los casos, sustenta y se sustenta de su espíritu?.
¡Qué horror –dicen algunos- tener que andar aún eligiendo entre Sabino Arana y Unamuno! El horror –decimos nostros- es pensar que esa elección no nos concierne; que la puesta en cuestión de un símbolo entrañable de la cultura en lengua española es cosa que pueda o deba resultarnos íntimamente ajena. Lo horroroso es ver a tantos que, ante esa vieja cuestión, todavía no se atreven a elegir".
                                                                             (Diwan. Nº 10, p. 13)

La elección de la rendición

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Pero, al final, eligieron. Ni los partidos de derecha (UCD-AP-PP) ni los ni de izquierda (PSOE-PSP-PCE) pusieron como condición para votar el cupo vasco la devolución de las calles de Cervantes, Unamuno y Baroja que les habían robado los separatistas. Desde Suárez y Aznar a Rajoy, y de González a Zapatero, todos los que han tenido sobrada ocasión de impedir la vulneración básica de los derechos civiles de todos los españoles en todo el territorio nacional, que empieza por arrancar el nombre de Cervantes de las calles y termina por prohibir la enseñanza en la lengua de Cervantes (es de lo que trata todo el ensayo citado) han declinado la honrosa ocasión de hacerlo.
Fueron y son tan imbéciles, tan vagos, tan cobardes que prefieren ignorar que privar de su nombre a una cosa y ponerle otro es apropiársela y expropiársela al que antes la tenía por suya. Que al despojar oficialmente -crimen político perpetrado por González y refrendado por el patriotísimo Aznar- de su nombre en español a cualquier ciudad española que también lo tiene en catalán, gallego o vasco se está admitiendo que el español –el idioma y el ciudadano- es un ser de prestado, de paso y, en el fondo, a eliminar de esa ciudad o región. Que es admitir la amputación del solar que durante tantos siglos ha albergado a la nación española. Y que cuando un zote dice en televisión que llueve en "Yirona", está borrando el calor y el frío, la lluvia y el trueno que durante siglos afrontaron tantos españoles –de allí y de paso- en esa ciudad, empezando por su heroico defensor en la Guerra de la Independencia (española, claro, la única librada en Cataluña) Mariano Álvarez de Castro, inmortalizado en el Episodio Nacional "Gerona" de Galdós. Ventajas del idioma común y de tan larga historia: el héroe de Gerona prueba que no todos los Marianos son como el manso de Pontevedra: barbeando tablas a la espera de cornear a algún subalterno.

Lo que va de Tierno a Carmena

Pero cuando los separatistas vascos le quitan a Unamuno una calle en Bilbao saben muy bien lo que hacen: borrar la memoria del Bilbao español y liberal, enfrentado en los "Sitios" a los carlistas del campo, absolutistas acérrimos. Cuando Pujol y su banda, siempre con el respaldo de PRISA y la cobarde aquiescencia de González, Aznar, Zapatero y Rajoy, amén de los barbianes del Supremo y los prevarigalupadores del Constitucional, han prohibido estudiar en español a los que tienen el español como lengua de cuna, les están forzando a admitir una ilegitimidad de origen, una bastardía que sólo pueden reparar cambiando de piel y de lengua y condenando a su nación. Y aunque lleve treinta y cinco años denunciándolo sin éxito, vale la pena repetirlo: mientras en cualquier sitio de España no se pueda estudiar en Español, se está asumiendo la destrucción de la nación política española, que es el ámbito de nuestras libertades, de nuestra igualdad ante nuestras leyes; se está aceptando que las leyes no sean nuestras y, sin embargo, que como ciudadanos españoles hemos de obedecerlas.
No toda la derecha ha sido miope en este asunto. Ni toda la izquierda ha sido siempre insensible al carácter nacional que, por encima de partidos y banderías políticas, al margen de ideas y costumbres de épocas diversas, debe suponer la conservación de la memoria de todos los españoles que, con su arte, su valor o su talento, han engrandecido a la patria común. Ahora que el PSOE ha instalado en el Ayuntamiento de Madrid a una recua de ediles podemitas, algunos de ellos públicamente antisemitas, proetarras, anticristianos y admiradores de cualquier dictadura comunista. Y ahora que esos siniestros pijoflautas pretenden borrar del callejero de Madrid a más de un centenar de grandes españoles, de Pla y D´Ors a Dalí y Jardiel, de Mihura a Manolete y de Bernabéu al gran Ramón Gómez de la Serna, me parece adecuado recordar que ese alcalde al que dicen que se quieren parecer estos analfabestias totalitarios que cocean cuanto ignoran encabezó a comienzos de los 80 un gran homenaje de recuperación y reconocimiento precisamente al más brillante de los madrileños, al Ramón por excelencia.
Yo tuve el honor de participar en el cuádruple catálogo de aquella exposición –de la que LD dará cuenta pormenorizada- que con Tierno a la cabeza devolvió a Madrid al autor de El Rastro y Automoribundia. Y vi a Tierno mirar con una sonrisa las cartas de tiempos de la Guerra que pudo recuperar –junto a su estudio- Juan Manuel Bonet, y en las que Ramón escribía con tinta roja sobre papel amarillo, para significar su apoyo a la causa nacional. Y Tierno, que estuvo de recluta en el ejército de enfrente, hacía suya también esa causa, aunque adversa, a fuer de nacional. Y decía al final de su prólogo: "Al maestro debelador de estilos muertos y prejuicios deformadores, madrileño infatigable de Madrid y trabajador copioso y fecundo como pocos, le dedicamos hoy esta pequeña prueba de agradecimiento y admiración", (Ramón en cuatro entregas I, pp 4-5)

La infame Ley de Memoria Histórica

En El País de diciembre de 1980 (cuando yo escribía "Por la calle de Unamuno") puede verse la referencia al catálogo y la exposición en el Museo Municipal de Madrid y el anuncio de las conferencias de Giménez Caballero (fundador de Falange), Francisco Umbral (cercano al PCE, gran figura de El País, que meses antes había presentado Lo que queda de España en la librería Antonio Machado) y el propio alcalde Tierno Galván (creador del PSP, integrado en el PSOE). ¿Cómo es posible que aquel pacto no escrito pero indiscutible, sagrado, para la convivencia nacional, gracias al cual un fascista, un comunista y un socialista se unían para homenajear a Ramón Gómez de la Serna, se haya convertido en el anuncio del actual Ayuntamiento de Podemos (gracias al PSOE) de quitar la calle a Ramón en aplicación de la Ley de Memoria Histórica y según una lista elaborada por un tristoriador o delator ideológico de Izquierda Unida para proscribir del callejero madrileño a 150 personalidades por el delito de ser "franquistas"?
Siempre hubo una parte de la izquierda que no aceptó la democracia pero era minúscula, irrelevante frente al PSOE y al PCE que había pactado la Transición con el Movimiento Nacional de Adolfo Suárez y el "sucesor de Franco a título de Rey". La gran mayoría de la derecha –también la parte organizada en torno a Fuerza Nueva se negaba a aceptar el nuevo régimen, por haber liquidado mediante el "harakiri" de la Cortes el régimen de 1939- y la inmensa mayoría de la Izquierda –salvo la ETA y grupos terroristas de extrema izquierda como el FRAP y el GRAPO- estaban de acuerdo en que, con todos sus defectos, la amnistía general, las elecciones democráticas de 1977 y 1979, y el abrumador plebiscito en favor de la Constitución del 78 constituían bases irrenunciables de la libertad y la convivencia nacionales.
Fue el golpismo guerracivilista de Zapatero, en el Gobierno desde 2004 pero en la trinchera desde la mayoría absoluta de Aznar en 2000, el que rescató al peor PSOE y unido al separatismo y a los restos del PCE declaró la guerra a la libertad, a la memoria y a la nación. Esa máquina de odiar al que piensa diferente (si es de derechas, claro), de borrar de nuestra memoria todo lo que, en el correr de los siglos y por encima de guerras, de exilios, de persecuciones e inquisiciones, tenemos en común los españoles es lo que se plasmó en la infame Ley para la Memoria Histórica. Sólo por haberla firmado debería haber rodado la corona de Juan Carlos I. Sólo por no atreverse a derogarla merece el más absoluto desprecio Mariano Rajoy.
En todos los pueblos españoles, hasta los más pequeños, existe una Plaza de España. Con su ayuntamiento, su reloj a veces parado, su bandera no siempre nueva, pero con ese nombre que es el compromiso cotidiano con la patria común. Ojalá alguna vez, como prueba de que hemos sabido despertar de esta pesadilla totalitaria y conjurar la infamia de este bárbaro Ayuntamiento, incivil y liberticida, que se arroga el derecho a proscribir de las calles de Madrid a algunos de los grandes nombres del último siglo, la anchurosa entrada a nuestra capital, desde la Plaza de Castilla hasta Atocha, se llamase Avenida de la Nación Española. Siquiera un día, valdría la pena.
Fuente:libertaddigital.com

domingo, 31 de mayo de 2015

¿Por qué pitáis? - Cesar Vidal

Patética imagen del rey Felipe VI aguantando la pitada a él y al himno nacional , mientra el sedicioso Artur Mas esboza una sonrisa.


Ayer se volvió a escuchar una sonora pitada al himno de España en los prolegómenos de la Copa del Rey. En una nación como Estados Unidos, donde los grandes eventos deportivos son siempre antecedidos por la entonación del himno nacional, episodios como el de una pitada contra el Jefe del Estado resultan simplemente inimaginables. La persona encargada de cantar La vieja bandera cuajada de estrellas, es incluso escogida con auténtica meticulosidad y no faltan los que consideran que debe ser hasta norteamericana de nacimiento para otorgar una solemnidad de rancio abolengo a la ceremonia. Se me dirá que Estados Unidos en esto, como en tantas cosas, puede hacer gala de eso que denominan «excepcionalidad». Es cierto, pero la pitada al Jefe del Estado o el abucheo al himno nacional sólo se produce entre grupos marginales. Fue el caso, por ejemplo, de los inmigrantes argelinos que, en el curso de un partido de fútbol entre la selección de su nación de origen y la francesa, se permitieron armar bronca mientras sonaban los compases de «La Marsellesa». Estas circunstancias son las que convierten la costumbre de los nacionalistas catalanes y vascos de pitar el himno nacional e insultar al jefe del Estado en algo lamentable e inusual en cualquier nación civilizada. De entrada, ni Cataluña ni Vascongadas son, en absoluto, segmentos marginales de España como pueden serlo los inmigrantes musulmanes de los suburbios franceses. A decir verdad, tanto una como otra región disfrutan de un grado de privilegio sin paralelos en el resto de la nación. En el caso de las Vascongadas, su economía y su sistema de bienestar social son sostenidos de manera directa e innegable por el resto de los españoles. Bien pueden jactarse los nacionalistas vascos de que su Sanidad es la mejor del Estado o de que sus pensiones son las más elevadas. Así es porque a cada ciudadano español le cuesta al año no menos de dos mil euros el que se mantenga en pie la Sanidad vasca y porque su sistema de pensiones lo costeamos bien generosamente entre todos aceptando que el nuestro entregue renumeraciones inferiores a los que se retiran tras una vida de trabajo. Gracias a la figura del concierto –que el catedrático Mikel Buesa definió acertadamente hace años como el «pufo vasco»– las Vascongadas tienen mesa y mantel puesto por el resto de España contribuyendo a las cargas comunes de manera menos que simbólica. No es mucho peor la situación de privilegio de Cataluña. A pesar de que representa más del 30 por ciento de la deuda de la totalidad de las Comunidades Autónomas y de que en los últimos años se han subido los impuestos de todos los españoles para que Artur Mas no tenga que cerrar ni una sola de sus embajadas en el extranjero –a decir verdad, ha seguido abriendo nuevas legaciones– y pueda seguir financiando el nacionalismo catalán en los territorios que desea someter, como Aragón, Valencia y las Baleares, los nacionalistas catalanes están más que descontentos. No es para menos porque el resto de España lleva años sintiendo como un peso insoportable las insaciables exigencias de todos y cada uno de sus sectores y, ocasionalmente, alguna voz se atreve a discrepar. Las oligarquías políticas de estas dos regiones españolas no están, sin embargo, satisfechas y llevan décadas sembrando el odio a España desde una educación, unos medios de comunicación y una red clientelar que se encuentran totalmente bajo su control. Son precisamente esos pilares los que van a permitir, presumiblemente, volver a ofender a la nación que los mantiene y a su Jefe de Estado de manera totalmente impune. Es cierto. Nadie puede entender por qué pitan cuando mantenemos sus dispendios, cuando soportamos su desprecio y cuando aguantamos sus dislates pseudo-históricos que lo mismo convierten a Leonardo en catalán o a Navarra en la primera Euzkadi. Hasta dan ganas de preguntar: ¿Por qué pitáis si nos sacáis hasta los higadillos? En realidad, deberíamos ser nosotros
 los que pitáramos para expulsaros del campo de juego.
Fuente: larazon.es

El soviet de Karmenagrado y el Club de la Tragedia - Federico Jiménez Losantos


Sólo ha pasado una semana desde las elecciones municipales y autonómicas y el terremoto político es ya muchísimo mayor que el de las europeas de hace un año. De aquellas, salió herido gravísimamente el bipartidismo; de éstas, ha salido cadáver, aún insepulto, el Partido Popular. En ambos casos, el triunfo es el de un partido que resume lo más abyecto del crimen totalitario y del fracaso comunista del siglo XX, el golpismo a plazos del gorilato venezolano y la Nueva Política Económica de Lenin, la NEP, que demostró cómo los bolcheviques podían hacer lo contrario que Kautsky: un paso atrás –temporal- en la colectivización agraria para tomar impulso y dar dos pasos adelante: la koljosización de la agricultura y el exterminio económico, social y físico –millones de muertos- del mujik, el campesino ruso y ucraniano, partidario ancestral de la propiedad privada.

El PP de Mariano Kerenski

Perdonen los conocedores de la sangrienta raíz de toda la Historia Contemporánea que insista en contarla a los más jóvenes y sobre todo a la gente del PP que, con Mariano Kerenski a la cabeza, no tienen la menor idea de quiénes fueron Dherzinski, creador de la Vétcheka, luego Cheka, o Münzenberg, el genio de la propaganda de la Komintern o III Internacional, la Comunista, enfrentada a muerte, aunque Pdr Snchz no lo sepa, con la II, la Socialdemócrata de Bernstein y Kautsky. Soraya, Cospedal y Arenas no saben cómo Lenin y los suyos pudieron crear un Estado comunista en una sociedad que lo rechazaba; la Pandi Crush sólo sabe forrarse, engañar al electorado y reírse de la Derecha sociológica. Pero Iglesias, Errejón y los comunistas que, por el hundimiento del PP de los Kerenskis, están a cinco meses del Palacio de Invierno de la Moncloa, sí lo saben. Expliquémoslo.
Que en la campesina Rusia los marxistas comenzaran la revolución proletaria liquidando a los campesinos y convirtiéndolos en una inmensa fuerza de trabajo industrial al servicio del Estado tenía lógica. Criminal, pero lógica. La dictadura del proletariado no revestía mayor problema: la ejercería el partido del proletariado, el POSDR (Bolchevique) rebautizado Comunista. La dificultad estaba en que ese proletariado apenas existía en San Petersburgo, Moscú o los puertos del Mar Negro. Rusia, todas las Rusias, eran campesinas. Y los campesinos no han sido nunca comunistas.
Pero Lenin, de cuya llegada al Poder en 1917 se cumplirá pronto un siglo, demostró haber aprendido de la Revolución Francesa que el poder puede sostenerse, al menos por un tiempo, sobre dos pilares: el Terror y la Propaganda. Pero era tan consciente de ir contra-reloj que creó la III Internacional y dedicó el dinero que no había para el pan de la "famélica legión" a frenar la intervención extranjera en la guerra civil rusa. ¿Cómo? Financiando partidos comunistas revolucionarios que distrajeran la fuerza de los Estados que podían aniquilar la naciente URSS. Los partidos comunistas, con la excepción de Alemania, eran parodias tan grotescas del PCUS que en 1931, al proclamarse la II República en España, el PCE de Bullejos, luego de Díaz y La Pasionaria, pintaron en la Plaza de Oriente: "¡Todo el poder para los soviets!". Y nadie sabía qué era un soviet.

El jurisoviet de Karmenagrado

Como son poquísimos en la derecha y escasos en el PSOE los que saben la historia del socialismo y del comunismo en general y del español en particular, difícilmente entenderán que la táctica de Podemos, como la de Lenin, se basa en la ceguera de gobernantes como Kerenski, que, desde la revolución democrática de Febrero a la comunista de Octubre, no hizo nada contra el partido de Lenin, cuyo plan golpista era un secreto a voces. Los bolcheviques, y los comunistas desde entonces, se basaron en negar la legitimidad del Estado, subvertir la legalidad e imponerse por la fuerza, entendiendo por fuerza las armas, la violencia callejera y la propaganda. Y la base de la propaganda totalitaria, vaciada en el molde leninista, se base siempre en lo mismo: negar la realidad o "interpretarla políticamente", de forma que todo lo que es, no sea, y lo que parece, parezca lo contrario.
Por eso se ha tomado a broma, despiste e incluso –por el Decano de los jueces- a "casualidad" que Manuela Carmena actúe como ganadora de las elecciones tras haberlas perdido. Pero Lenin se proclamó mayoritario (bolchevique) pese a ser minoritario, frente a los que llamó minoritarios (mencheviques) que, en realidad, eran mayoría aplastante en el POSDR. Y lo primero que ha hecho es anunciar que "ya ha hablado" con el Presidente del TSJM y el Decano de los jueces porque, dice "están desesperados" por tener que aplicar la ley de deshaucios y ella acabará con esa desesperación.
¿Cómo? Evidentemente, llevándolos a prevaricar masivamente, porque si un juez no aplica la Ley por interés o prejuicio ideológico está prevaricando, o sea, perpetrando el peor de los delitos. Pero lo que pretende la segunda candidata más votada en Madrid es crear una situación de hecho en la que un Consejo (soviet) Judicial dicte sistemáticamente sentencias contrarias a la ley que obedezcan al programa totalitario de Podemos. El decano de los jueces, hombre de tanto prestigio como ingenuidad, ya ha negado tal reunión en el programa de Luis Herrero. Dice que se encontró con Carmena por casualidad. Él, seguro que sí; ella, seguro que no; basta ver lo rápido que acudió a los medios a anunciar como predisposición de todos los jueces lo que es sólo un alarde particular de ilegalidad golpista.
Pero los medios, donde hay ya una aplastante mayoría de periodistas favorables a Podemos, presentaron la manipulación de Carmena como la inminente creación del Jurisoviet de Karmenagrado. De hecho, si cuajase esa legalidad paralela, empezando por la abolición a manos de los jueces de la ley antideshaucios (que ha permitido que los pisos de alquiler pasen del 7% al 25%, abaratándolos sustancialmente) podría decirse que la legalidad constitucional habría empezado a desaparecer en todo el ámbito municipal. Teniendo en cuenta que la gran mayoría de la población española vive en ciudades, la capacidad subversiva de esta situación de facto sería terrible.

El Club de la Tragedia

Mariano Kerenski, más "bobo solemne" que el padre putativo de Podemos, que es Zapatero, se quejaba ayer de que "les han hecho mucho daño los casos de corrupción según los han dado los medios". Serán "sus medios", los que pastorea Soraya: los de Cebrián, Atresmedia y demás favorecidos por las adjudicaciones audiovisuales del PP. Rajoy entregó las televisiones –manteniendo la descarada amputación publicitaria de TVE por Zapatero en favor del duopolio- a las dos facciones de la Izquierda, la de Prisa y la de la Sexta. A una la salvó Soraya de la quiebra; y a la otra, también, permitiendo su absorción por A3. Y lo hizo legalizando en Agosto lo que declaró ilegal en Julio, con un par. ¡Pero se siente traicionado por Cebrián y García Farreras. ¡Si son los que lo encerraron en Génova 13 el 13M de 2008! ¿Cómo puede asombrarse de que el jefe de informativos de la SER y su Consejero Delegado, con sus tres capas de calzoncillos, le den jaque mate? ¡Él, que ha machacado implacablemente a los medios críticos de Derecha, se asombra de que en las televisiones manden las izquierdas!
Podemos está otra vez -por demérito de Marianenski, no por mérito del Leninín- en condiciones de alcanzar la Moncloa y poner en marcha el proceso revolucionario que acabará con el Estado Constitucional y nuestras libertades. Y lo conseguirá por algo que no es fácil describir pero que se entiende muy bien comparando dos vídeos: el de Pablo Iglesias de hace un año llamando "tonto" y "subnormal" a Carmona y el de Soraya hace mes y medio, en las andaluzas –no cito, por rubor, el del baile calentón de la feria- explicando cómo ellos, los del PP, se desloman construyendo el edificio del empleo mientras los mirones, los vagos, ponen peros a los albañiles.

La Paz Padilla de Marianenski

En su vídeo, el comunista Pablo Iglesias actúa como un Wyoming en serio pero en la clave del Club de la Comedia, tan exageradamente acertado en su odio a lo convenidamente odioso, o sea, la Derecha según los progres de PRISA y de la Sexta, que no puede ser verdad, aunque… quién sabe. Su eficacia es mostrar la destrucción del régimen constitucional como un acto simpático y democrático, tras el cual, eliminada la derecha, todo quedará arreglado para siempre jamás amén. Iglesias está en un permanente "stand up", enhebrando chistes y gracietas progres, feroces, con apariencia de broma pero muy en serio. Vende la dictadura como algo que sólo puede pasarles a los demás, el resbalón que afecta al gordo, al rico, a la vieja, al otro, siempre al otro. Y, claro, a su lado, el vídeo dizque cistoso de Soraya resulta ridículo, por no decir repulsivo. La creadora y administradora de esa pesadilla mediática para el PP de la que ahora se queja su Jorge Javier es la suplente desagradable, la Paz Padilla del Club de la Tragedia. La que nos espera.
Fuente : libertaddigital.com

domingo, 22 de febrero de 2015

«No volveremos jamás al 2006 y la austeridad será nuestra vida futura» . ( El autor de este artículo da por sentado que jamás vamos a poder librarnos de las políticas socialistas que nos atenazan, gobierne la "derecha" o gobierne la izquierda.)





Santiago Niño-Becerra


Continúa fiel a su modo descarnado y nada complaciente de hacer análisis económico. La radiografía del futuro que nos espera recuerda a los escenarios de Blade Runner, una de sus películas favoritas. De hecho, Santiago Niño-Becerra (Barcelona, 1951) sostiene que aunque sea posible que la económica española crezca este año por encima del 2,5 %, la «recuperación será asimétrica y no llegará a todos», por lo que el futuro que nos espera es el de vivir en la austeridad permanente, con tasas de paro insufribles y mirando «tres veces al día la cartera». «No volveremos jamás al 2006», subraya. El catedrático de Estructura Económica de la IQS School of Management (Universidad Ramón Llul), acaba de publicar La economía. Una historia muy personal (Los libros del lince, 2015).
-¿No tiene ni un solo mensaje de esperanza, después de la dureza de esta crisis?
-La esperanza es la estabilidad. Durante años, desde 1991, pero sobre todo desde el 2002, se ha vivido a un ritmo insostenible. Había un excedente de dinero brutal que se prestó a la gente para que pudiera mantener un nivel del consumo salvaje. Fue genial hasta que se agotó. Ahora nos dicen que hay que ser austeros, que la austeridad es necesaria para reducir el déficit, para la competitividad de las empresas y para no sé cuantas cosas más. Pero la verdad es que tenemos que acostumbrarnos a que para el 99,9 % de los mortales eso que se ha llamado austeridad va a ser nuestra forma de vida. No solamente no vamos a volver jamás al 2006 sino que, además, esta va a ser nuestra forma de existencia. Ahora, eso sí, estabilidad. El sube y baja se acabará. Tendremos una inflación contenida, el crecimiento será muy bajo, el paro estructural será inabsorbible... Pero estable.
-Pinta feo...
-En el nuevo escenario al que vamos, el concepto de seguridad, de que tengo un trabajo, cotizo, tengo mi plan de pensiones, mi hijo ha acabado una carrera, se ha acabado. Desde la perspectiva del empleo, la vida laboral se compondrá de «trocitos de trabajo». Esto Rifkin lo explica muy bien. Ya no habrá nada seguro y continuo. Por eso la renta básica será tan necesaria, no porque lo diga Podemos.
-Hablando de Podemos. ¿Qué le parece su programa económico?
-Las 68 páginas de su programa económico tienen dos ideas buenas: que la deuda no se puede pagar es la primera. Podemos no lo dice así, pero es eso. El planeta se debe a sí mismo 200 billones de dólares. La deuda global, no solo la de España, es impagable. Y la segunda -aunque tampoco lo dice así- es que sobran cuatro millones de personas. Y como no los vamos a gasear, hay que darles algo para que vivan. La renta básica. Esas dos ideas son, para mí, válidas.
-¿Entonces nos estamos haciendo trampas al solitario con una deuda impagable? ¿Mejor quitas que la patada hacia delante?
-Se está haciendo: ganando tiempo. Es una ficción que ha funcionado pero que habrá que resolver en algún momento. Hay que planificarlo, porque se traducirá en un empobrecimiento generalizado. La contrapartida de esa deuda que se eliminará tiene que ser el PIB, por tanto tenemos que acostumbrarnos a que en ese futuro vamos a ser más pobres.
-Esta crisis sistémica ha marcado el fin de un modelo agotado, insostenible. ¿Por cuál lo sustituimos?
-Está agotadísimo. Necesitamos otro, que tiene que estar basado en premisas diferentes: adiós a un endeudamiento que no da más de sí, al hiperindividualismo bestial, al consumo sin límite y al Estado como ente protector, porque no hay recursos.
«En tres años empezarán a recortarse las pensiones porque no hay dinero»
El experto ve muy negro -insostenible, de hecho- el futuro del sistema de pensiones.
-¿Cree que el colapso es inevitable entonces?
-En dos años la Seguridad Social se ha pulido 20.000 millones del Fondo de Reserva. Y queda para tres años, en el mejor de los casos. Es decir, que en el 2018 empezarán a recortarse pensiones, independientemente de lo que hayas cotizado y con efecto retroactivo.
-Plantea un escenario de guerra ciudadana. Las pensiones son quizá la última línea roja...
-Es muy fácil, saldrán por la tele a decir «españoles y españolas, es que no hay pasta». Es tan simple como eso. Estén o no de acuerdo, vótenme o no me voten. No hay dinero. Y además lo dirán todos los partidos.
-Pero usted considera buena idea la propuesta de renta básica. Otra cosa será de dónde saldrán los recursos para pagarla, ¿no?
-Es que la renta básica es necesaria. El informe de BBVA Research de diciembre habla de un paro estructural en el país del 18 %. Y eso es un paro estacional del 30 %, con lo cual, o renta básica o problemas de orden público. Es así.
-¿Pero podemos pagarla?
-Se puede pagar ya. No es cierto lo que dice Pedro Sánchez de que costaría 280.000 millones. Lo que nunca se explica de la renta básica es que absorbe subsidios. Si la fijamos en 550 euros, hay gente que ya está percibiendo 420 de subsidios, en realidad ese subsidio desaparece, y serían 180. Además, hay pensiones que las podrías convertir en renta básica. Esa va a ser su evolución, dejando al margen -insisto- que las pensiones no se van a poder pagar.
Fuente:lavozdegalicia.es

¡ Eureka ! Un comunismo pagado por liberales


                                                                          
La Grecia de Varufakis es una utopía tramposa. Es utopía porque propone un bienestar y una equidad que no puede llevar a la práctica, y porque da a entender que los servicios sociales y sanitarios, si son de justicia, se pueden pagar con versos de Píndaro. Y es tramposa porque, lejos de reconocer y asumir su carácter irrealizable, Varufakis la plantea como un farol de póker que algún incauto tendrá que pagar. Y esa es la razón por la que todos los juegos de ingeniería presupuestaria que está haciendo, y todo el nominalismo con el que quiere ocultar su inevitable fracaso, son pan para hoy y hambre para mañana. Un juego de tahúres que aparta a Grecia del camino trillado, y que entretiene a sus ciudadanos en una inútil búsqueda del malvado exterior que los libere de asumir responsabilidades colectivas.
La principal arma con la que cuentan Tsipras y Varufakis es la de ofrecer un paraíso comunista e igualitario pagado por los liberales, en el que, mientras los griegos presumen de justicia social y de bienestar a crédito, los países más ricos de Europa central, a los que su éxito les produce remordimientos, tienen que hacerse perdonar su crueldad congénita pagando todas las facturas.
Así se explica que, en vez de actuar como hubiese hecho Pericles, hayan iniciado una desafiante huida hacia adelante, con la absoluta seguridad de que Alemania no puede dejarlos caer. Pero la UE, si quiere salir adelante, tiene que defender un orden económico viable y equitativo. Y eso significa que Grecia tiene derecho a casi todo -a que se le ayude, a que se le facilite un tercer rescate y a que se le hagan nuevas quitas- siempre que su colosal fracaso no sea convertido en una estúpida soberbia disfrazada de inteligente humildad.
Lo malo es que Europa sigue siendo un batiburrillo insolidario, en el que nunca faltan quienes, dando por supuesto que es otro el que tiene que ordenar el cotarro, disfrutan haciendo buenismo al gusto de Varufakis. Y ahí se mueven los Renzi, los Juncker y los Hollande. Y también el populismo emergente, que, apoyado por los poetas que dominan la economía académica, ganan todos los partidos en la pizarra, sin pisar nunca la cancha ni tocar un solo balón. Y la pizarra dice que todo iría de perlas, y todos podríamos vivir del cuento, si no fuese porque la cacocracia -que es el Gobierno de los mangantes que disfrutan torturando al pueblo bendito- suele ganar todas las elecciones -¡a saber con qué votos!- en los grandes países. Y ahí nace la soledad del poder en la que viven Merkel y sus cuatro fieles, y que les obliga a decir, como si disfrutasen con ello, lo que todo el mundo sabe que no se puede callar. Por eso espero que la historia acabe poniendo a cada cual en su sitio. Porque lo que hoy encandila a las masas es un peligroso error y una tremenda injusticia.
 Fuente : lavozdegalicia.es

domingo, 16 de noviembre de 2014

María Blanco, 'Las tribus liberales' : "La gente no es idiota: los liberales tenemos que bajarnos de nuestra atalaya y convencerles"

Entre los liberales españoles circula un chiste que asegura que todos los seguidores de Adam Smith, Milton Friedman o Friedrich Hayek entrarían en un taxi. Y que además no se hablarían, porque cada uno pensaría que el otro no tiene la pura raza liberal acreditada.
Para explicar cómo termina esta historia, María Blanco, doctora en Ciencias Económicas y Políticas, profesora de la Universidad San Pablo-CEU y colaboradora habitual de En Casa de Herrero, publica estos días Las tribus liberales. Una deconstrucción de la mitología liberal (Deusto).
Libertarios, anarcocapitalistas, austriacos, minarquistas,... Políticos, pensadores y think-tanks. Clásicos y modernos. Todos tienen su espacio en un relato que intenta acercar al gran público las diferentes corrientes del liberalismo, con una atención especial a las tribus españolas. Esta semana, Libre Mercado hablaba con María Blanco. Su optimismo es desbordante. Incluso en tiempos como éste, se le nota que cree en la fuerza de sus ideas liberales y en que finalmente triunfarán. Para los escépctios, hay que recordar que la Escuela de Salamanca (Juan de Mariana, Domingo de Soto, Francisco de Suárez,...), probablemente el primer foco de liberalismo organizado del mundo, nació en España. No todo está perdido.
- Su libro se titula 'Las tribus liberales'. ¿Cómo puede ser que habiendo tan poquitos liberales haya tantos enfrentamientos y tantas etiquetas?
- Una de las características del liberalismo es que no es un movimiento político. En todos los países hay partidos políticos de izquierda, derecha, centro izquierda, izquierda radical,... Pero no existe esa misma tradición en lo que hace referencia a los liberales. Nosotros somos más bien una corriente de pensamiento. Y eso hace que tengamos más libertad, que no tengamos las cadenas ni los peajes de una organización política a la hora de sacarnos los colores. Como no tenemos una fecha de elecciones o tenemos que presentarnos haciendo un frente común, no disimulamos nuestras diferencias, aunque son las mismas que existen en las organizaciones políticas o en otros grupos. Lo mismo sucede en todos los partidos de dercha e izquierda, pero de forma oculta.
- ¿Y esto pasa sólo en España?
- Sé que hay determinados países en los que también hay estas diferencias. En España es relativamente normal. Es como aquel chiste que dice que si van cinco españoles a un bar a pedir un café cada uno pedirá uno diferente.
- Pero quizás el mensaje que le llegue al público es que discutimos sobre pequeñeces en vez de enfatizar aquello en lo que tenemos en común: que queremos menos intervencionismo público y más libertad.
- Creo que en cierto sentido tienes razón. Aunque sí somos capaces de unirnos frente a la intervención, tenemos que hacer más hincapié en lo que nos une que en lo que nos diferencia.
De todas formas, hay cosas que pueden parecer pequeñeces o matices, pero para algunas personas son cuestiones de principio muy relevantes. No me parece mal plantearlo, no tanto para enfrentarnos, sino para que la gente pueda escoger su postura libremente. Me parece muy importante que se delimiten los conceptos. Además, creo que es un orgullo estar en una trinchera en la que nos preocupa poner valientemente las cuestiones intelectuales encima de la mesa, aunque discrepemos. Eso es algo que no hacen muchas otras corrientes intelectuales. Es un acto de valentía.
- De hecho, a los liberales les atacan por ello.
- Para los partidarios de la intervención es mucho más fácil lanzar mensajes muy sonoros, que enganchan a la gente pero son falsos. Y nos señalan a nosotros, que vamos en la búsqueda de la verdad. Dicen: 'Miran esta panda que son tres y encima discuten entre ellos'. Te atacan y lo que es una virtud aparece como si fuera un fallo.
- La idea de libertad es muy poderosa, ¿cómo puede ser que no hayan logrado hacerla más atractiva? ¿Por qué a los liberales se les asocia con tantas ideas negativas: egoísmo, falta de empatía por el ser humano, desprecio de los pobres,..?
- Es una de las grandes preguntas que siempre me hago y que nos tenemos que hacer todos. Uno de los puntos de partida antes de enfrentarme a esa cuestión ha sido bajarme del pedestal y mirarme los fallos, como cuanto te pones delante de un espejo de gran aumento y te ves todos los poros de la piel y las arrugas. Es necesario y no siempre lo hacemos. Lo primero que habría que hacer es un acto de humildad. Muchas veces nos resulta muy fácil recluirnos en nuestra torre de marfil y empezar a pontificar desde allí.
- El liberalismo tiene mucha teoría y poca práctica...
- Todo el mundo sabe que me meto mucho con los políticos, especialmente con aquellos que se han vestido con el ropaje liberal y luego no han sido consecuentes. Pues bien, el otro día, un amigo de Guatemala me reñía y me apuntaba algo que es completamente cierto. Me decía que es muy injusto que los profesores seamos capaces de señalar todo el tiempo lo que está mal y lo que está bien cuando no tenemos que exponernos con nuestros actos y los políticos sí. Forma parte de la humildad de la que te hablo decir: 'Vamos a bajarnos de esa atalaya'.
No podemos mantener ese discurso de 'Es que la gente es idiota', porque la gente no es idiota. Si decimos 'Es que la gente se deja convencer', entonces nos tendremos que preguntar, '¿Por qué la gente se deja convencer?' Pues porque lo necesita y nosotros no estamos ahí para responderles.
- ¿Comunican los liberales muy mal?
- El código de comunicación es muy importante. Para el común de los mortales, para la señora que va a nuestro lado en el metro, algo hemos hecho mal. Estamos comunicando mal. No puede ser que ellos sean idiotas. Es una de las cosas que tenemos que plantearnos.
- De hecho, el liberalismo moderno parece refugiado en el utilitarismo, pero no lucha las batallas de fondo. Le vale con decir que en los países más liberales la calidad de vida es superior, pero deja el campo de las ideas al intervencionismo.
- El utilitarismo es como un boomerang. Puedes utilizarlo hasta que aparece un socialista inteligente, que utiliza el mercado con mucho arte, da un capotazo de mercado y dos de intervención. El utilitarismo debe ser un plus, pero nada más que un plus.
- De hecho, mucha gente asocia liberalismo con economía, como si no existiera nada más dentro de la filosofía liberal.
- Hay que entender que la economía es una de las mayores preocupaciones de la gente de la calle. Pero cuidado, los orígenes del liberalismo están en filósofos que se preocupaban especialmente por temas éticos y jurídicos. Es verdad que lo que nos afecta todos los días es la gestión de los bienes públicos o los impuestos. También es cierto que muchos de los pensadores liberales que más han brillado han hablado fundamentalmente de temas económicos. Pero no se comprende lo que es el liberalismo si se pierde la perspectiva ética. El ser humano tiene un componente ético muy fuerte.
Creo que si nos han ganado en parte la batalla los partidarios de la intervención es porque al no hacerle tanto caso a los aspectos éticos hemos dejado que nos roben palabras clave: social, lucha contra la pobreza, igualdad de oportunidades,... Todos ellos son objetivos tradicionales del liberalismo. Fueron los mercantilistas los que se juntaron con los ricos y los gobiernos. Por eso, la defensa de una economía liberal debería ser acompañada de una ética liberal que consista en no vivir a costa de los demás.
Fuente:libertaddigital.com

domingo, 27 de abril de 2014

Marianela Mato: de Gran Hermana a Gran Mamá - Federico Jiménez Losantos

Lejos de mí la intención de rebajar el mérito de que una persona que se proclama invidente y carece del auxilio de la ONCE haya alcanzado los más altos puestos del Gobierno. Dicen que de no ser amiga de Rajoy, hoy sería la urdangarina de Sepúlveda, su ex-marido, cuyo Jaguar no veía Mato en el garaje familiar, tal vez porque estaba oculto tras otro enorme vehículo, un 4x4 de la marca Gurtel, que tampoco veía, la pobre. De haberlo visto, se habría preguntado quién lo pagaba y se habría evitado tanta ignorancia, hija de la invidencia.
La ministra Marianela, o la Marianela ministra, porque no hay cieguita más simpática que la de la novela galdosiana, tiene, por tanto, un enorme valor, de ahí que su discapacidad psicofísica, matizada por la amistad rajoyana, no le impidiera alcanzar el Ministerio de Sanidad, cuyas competencias, al fin y al cabo, están todas transferidas. Sin embargo, el engreimiento también alcanza a los que deberían agradecer su suerte sin forzarla; de ahí que Mato pretenda ahora convertirse en la Gran Hermana o, mejor, la Gran Mamá de las familias españolas.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Actriz Margarita Xirgu, caracterizada como Marianela | Wikipedia
Lo que conocemos del Proyecto de Ley para la Protección de la Infancia parece la ensoñación norcoreana de una déspota con resaca o el clásico alarde político-moral de los manuales de comienzos del siglo XX como el Juanito de Parravicini, La educación del ciudadano de Palau Vera y Cortesía y buen tono, de la Condesa Collalto. O, ya en la posguerra, Educación y mundología de José Antonio de Armenteras. El proyecto de Mato le hubiera parecido excesivamente intervencionista a la mismísima Pilar Primo de Rivera en la inmediata posguerra, no digamos en los años del desarrollismo o cuando el harakiri de las Cortes franquistas. Hasta aquella procuradora Belén Landáburu, siempre de distinguidísimo azul mahón, lo hubiera considerado
Lo es. En ese proyecto o producto legislativo se dice que los niños "deben corresponsabilizarse de las tareas domésticas". ¿Y eso qué le importa a la ministra? –se dirán muchos-. ¿Y qué hará Marianela Mato si los niños no obedecen en casa y los padres los denuncian al Gobierno? –me pregunto yo-. ¿Multarlos? ¿Y quién pagará la multa? ¿Encarcelarlos? ¿Y dónde? ¿Solos o en compañía de sus padres? ¿Desde qué edad? ¿Y quién se encargará de verificar el grado de incumplimiento de la ley? ¿Qué jueces establecerán si el niño cometió delito o sólo falta, si hubo o no hubo dolo?
Explayémonos en la prosa ministerial: "los menores deben participar en la vida familiar" (se nos antoja inevitable), "respetando a sus padres y hermanos así como a otros familiares o personas que se relacionen de forma estable con el núcleo familiar". Así debería ser. "Los menores deben participar y corresponsabilizarse en el cuidado del hogar y en la realización de las tareas domésticas de acuerdo con su edad y con independencia de su género". Menos mal que nos lo aclara la Ley. Lo que no aclara es cómo.
Vayamos a la escuela. Allí, los escolares "deben respetar las normas de convivencia de los centros educativos, estudiar durante el periodo obligatorio y tener una actitud positiva de aprendizaje durante todo el proceso formativo". Faltaría más. Para eso los llevamos. Pero esto es más difícil: "Los menores deben respetar a los profesores y otros empleados de los centros escolares así como al resto de sus compañeros, evitando situaciones de conflicto escolar". Vale, pero ¿esto no es cosa de Wert y de las autonomías? ¿Quiere Marianela ser también El árbol de la Ciencia?
Entremos en el área del respeto, que es universal, oceánico, total: "deben respetarse a sí mismos, a las personas con las que se relacionan y al entorno en el que se desenvuelven" (…) "respetar la dignidad, integridad e intimidad de todas las personas con las que se relacionen con independencia de su edad, nacionalidad, origen racial o étnico, religión, sexo, orientación e identidad sexual, discapacidad, características físicas o sociales o pertenencia a determinados grupos sociales o cualquier otra circunstancia personal o social." (…)
Eso, en lo que atañe a las personas. (cómo adivinará un niño la orientación sexual de su Seño, no lo sé) ¿Y las cosas? Más: deben "conservar y hacer un buen uso de los recursos e instalaciones y equipamientos públicos o privados, mobiliario urbano y cualesquiera otros en los que desarrollen su actividad" (…) "respetar el medio ambiente y colaborar en su conservación dentro de un desarrollo sostenible".
Hasta aquí, como buen menor de edad, que es como a todos, padres e hijos, nos trata la ministra, he llegado. Pero aquí me paro y no me muevo hasta que Marianela me explique qué es el "desarrollo sostenible". ¿Es desarrollo que un ministerio produzca semejante melonada? ¿Es sostenible un Gobierno que nos considera esclavos en lo fiscal y nasciturus en lo moral? ¿Es ético que una ciega voluntaria dé clases de ética, que una présbite de jaguares pretenda evitar a las criaturas los peligros de la selva?
Pues no.
Fuente:libertaddigital.com

sábado, 21 de diciembre de 2013

"Estamos poniendo en peligro la garantía de suministro eléctrico" . "Todo el sistema eléctrico se tiene que reestructurar, de la A a la Z" . Entrevista a María Teresa Estevan , decana del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid.

María Teresa Estevan Bolea, este viernes, en su despacho del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid. | D. Alonso Rincón


Si María Teresa Estevan Bolea fuera inglesa tendría una película y un vídeo sobre su vida. Esta aragonesa de 77 años, nacida en Huesca en el otoño de 1936, fue la primera mujer en el cuerpo de Ingenieros del Estado. Y no se quedó ahí. La lista de cargos que ha ocupado es interminable: primera directora general de Ambiente, diputada por Madrid por el Partido Popular (formó parte de la Comisión de Industria del Congreso), diputada en el Parlamento Europeo, miembro del Consejo Superior de Industria y Energía, consejera de la Comisión Nacional de la Energía, presidenta del Consejo de Seguridad nuclear... Actualmente, es decana del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid.
Precisamente, en la sede del Colegio recibió este viernes a Libre Mercado para hablar de un mercado eléctrico que conoce como la palma de su mano. Pocas personas hay en España con un conocimiento tan extenso sobre un tema del que tanto se habla y que esta semana ha ocupado todas las portadas.
Es una delicia entrar en su despacho y escuchar, en medio de tanto ruido, a una auténtica sabia. Alguien que domina por completo la materia de la que habla, tiene la perspectiva del tiempo y está motivado fundamentalmente por el amor a su país y a la materia a la que ha dedicado toda su vida. Estevan no se muerde la lengua: lanza dardos a la industria, al Gobierno, a la UE... Su objetivo no es quedar bien, sino hacer una radiografía de un sector fundamental, del que dependen millones de puestos de trabajo en este país.
Cuando acaba la charla, que dividiremos en dos partes a lo largo de este fin de semana, uno sale a la calle con una mezcla de esperanza (todavía hay en España personas realmente capaces, que ofrecen soluciones reales y un análisis claro) y tristeza (por lo lejos que están de los centros de decisión).
- ¿Qué ha pasado esta semana? ¿Está justificado el resultado de la subasta?
- Si nos atenemos a que la generación está liberalizada, es un mercado libre y son subastas que se vienen haciendo hace tiempo en Omel, pues el resultado es lógico. Lo que me sorprende es que al Ministerio de Industria le extrañe, porque es extraordinariamente normal. Mi opinión sobre la subasta de esta semana es que, en las condiciones de estos días, ha sido completamente correcta.
- Y el sistema de fijación de precios en general, ¿qué le parece?
- El sistema de subastas es un absoluto disparate. La culpa no la tiene Omel, la tienen los políticos que lo han definido. La subasta no

es el método adecuado. La Comisión Nacional de la Energía, de la que fui consejera, ha dicho muchas veces que no es el adecuado, ¿no lo cambian? Pues se encuentran con este resultado. Y ahora dicen "no quiero que la luz suba". Y eso es otra manipulación.
- Además, al público le llega el mensaje de que estamos ante un "mercado" supuestamente libre, pero estamos ante un sector muy intervenido.
- Sí, el sector en España está tan excesivamente regulado e intervenido que de ninguna manera puede hablarse de liberalización. Por eso, para poder entender las cifras y los precios, hay que entender cuál es la estructura del sector y por qué está pasando esto.
- Más allá de las deficiencias del sistema, ¿cree que ha habido condiciones en los últimos meses que justifiquen la subida de precios?
- Hay varias centrales nucleares paradas y éstas generan barato. Además, había poca agua y tampoco ha habido mucho viento; aunque el viento influye muy poco, porque en España el viento sopla sobre todo por la noche, cuando hay poca demanda. Para explicar todo esto lo mejor es mirar los datos.
[En este punto, la decana recurre a las tablas que pueden verse a continuación. La primera muestra los precios unitarios de generación por tecnología en el año 2012. Incluye los servicios de ajuste y los pagos por capacidad. En la segunda tabla se muestran los ingresos totales del régimen especial (vía mercado + ingresos vía prima equivalente). El precio de la subasta depende mucho de qué tecnologías entran en cada momento al sistema. Por su parte, la prima a las renovables sale de restar, en cada tecnología, el ingreso que marca la segunda tabla al precio que se paga y que aparece en la primera].
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- Entonces, por lo que usted dice, lo que ha ocurrido esta semana es que una situación mala de partida, por un mercado muy intervenido, se ha agravado por circunstancias puntuales.
- Primero, ha habido frío y se ha incrementado la demanda. Esa demanda no se ha podido cubrir totalmente con tecnologías baratas, que son fundamentalmente la nuclear y la gran hidráulica. Hay tres centrales nucleares paradas por recarga. Por lo tanto, kilovatios (kW) a 47 euros hay muchos menos. Tienes que sustituirlos por kW de, por ejemplo, ciclo combinado que cuestan casi el doble. También ha habido pocas lluvias este otoño, con lo que ha habido poca producción hidroeléctrica.
Por otra parte, ha habido poco viento. El viento por la noche sirve de poco, pero tampoco ha habido de día. No es que el viento sea la más barata, pero es más barata que otras. Quizás han tenido que utilizar los residuos o las solares.
Estevan Bolea nos muestra las cifras del sector eléctrico.
- Sin embargo, explicarle todo esto al consumidor es complicado. Quizás podría entender una subida puntual, aunque fuera elevada, por causas meteorológicas. Pero llevamos muchos años de subidas de precios. No es algo puntual.
- En los últimos años se ha tratado el sector eléctrico como un sector financiero. Se han olvidado por completo los aspectos técnicos y de seguridad del suministro. Las políticas energéticas de todos los países del mundo se apoyan en tres principios conocidos: garantía del suministro, cuestiones económicas y medio ambiente. Aquí, equivocadamente, desde el año 2004, se ha pensado mucho en la
famosa disposición de la UE 20-20-20 [consistente en reducir un 20% el consumo de energía primaria de la Unión Europea; reducir otro 20% las emisiones de gases de efecto invernadero; y elevar la contribución de las energías renovables al 20% del consumo]. Se han olvidado los aspectos económicos y la garantía del suministro.
- ¿Cuáles podrían ser las consecuencias?
- Podríamos estar poniendo en peligro el suministro.
- ¿Debemos preocuparnos?
- Las redes de transporte [las grandes conexiones] son excelentes, como hemos sido siempre una isla energética hemos tenido que invertir en ellas. Tenemos mejores redes de transporte que Francia, por ejemplo.
Pero así como tenemos una red mallada, potente y muy completa de transporte de alta tensión, tenemos una red de distribución en la que hay que invertir muchísimo. Ésta es la red que llega a las casas, de 66 kW para abajo. Son cientos de miles de kilómetros. Tú puedes tener autopistas y un coche fantástico. Pero si no tienes el camino que llegue a tu casa, de nada te sirven ni la autopista ni el coche, porque no puedes hacer los 30 kilómetros de tierra hasta tu casa. Pues lo mismo en electricidad. Y en distribución tenemos grandes fallos. Las redes están rematadamente mal. Pero mientras le den palos horrorosos a las eléctricas, no invertirán. Las compañías tienen millones de accionistas y ya tienen más de la mitad de su negocio fuera de España.
- Este problema viene de muy lejos, eso es cierto. Pero el Gobierno lleva ya dos años en Moncloa. ¿Cómo está actuando?
- Este Gobierno lleva dos años y no ha querido tomar decisiones que al final tendrá que tomar. Cuanto más tardemos, será peor. Estas indecisiones en no abordar las verdaderas soluciones no llevan a ninguna parte, porque al año que viene la situación es peor. Teníamos un sector eléctrico potentísimo. ¿Qué hacen ahora nuestras eléctricas? Pues se van fuera. El 65% de sus ingresos vienen de fuera. Al final vendrán otros de fuera a llevar esto mal y tendremos la electricidad de Venezuela, exagerando un poco.
- ¿El problema son las renovables?
- Las cifras de subvenciones a las renovables son insostenibles. El error al 100% ha sido el exceso de instalación de renovables, con tecnologías inmaduras.
- Pero al final, sea cual sea la causa, lo que el ciudadano ve es que la factura se dispara
- Hay una cosa que querría decir. A mí me preocupa mucho la tarifa de los hogares domésticos. Vamos a pagar el doble de lo que
pagábamos. Intentaremos ahorrar, pero no será fácil, porque la gente se ha modernizado y ha puesto vitrocerámica, electrodomésticos, calefacción eléctrica, etc... Si todo eso no puede funcionar adecuadamente, supondría bajar mucho nuestra calidad de vida.
Eso es grave. Pero mucho más grave es lo que está pasando con la industria. Con estos precios, no puede funcionar. Seguramente, estas medidas van a hacer que se pierdan muchos puestos de trabajo de empresas exportadoras. Mira por ejemplo, Ferroaleaciones: es una gran empresa que exporta el 95% de lo que produce y el 50% de sus costes es electricidad. En la fabricación de acero es el 25% del coste. En el cemento, el 25%. Han parado empresas y están despidiendo gente. ¿Nos podemos permitir el lujo de despedir a gente en la industria, un sector con 2,4 millones de empleos, el 83% indefinidos y bien pagados? ¿Sólo porque hay que sostener unas renovables insostenibles? Esto [cambiar el régimen de primas] debió hacerse hace dos años. Si no se hace ahora, se hará el año que viene y, si no, se hará al otro. No podemos estar 30 años con unas primas absurdas de 10.500 millones al año para una electricidad totalmente sostenible por el exceso de potencia que tenemos. El tema es muy serio, pero tiene soluciones.
- Además, estas soluciones las tendremos que tomar solos, porque la energía es uno de esos temas que se estudian siempre en clave nacional.
- La UE no tiene competencia en materia de energía, aunque tiene un interés loco por tenerla. Así que lo que hace es regular temas de energía y electricidad a través de los departamentos de Medio
Ambiente y Competencia. Curiosamente, los estados han entregado soberanía en política monetaria, circulación de personas o servicios, medio ambiente, política agraria, etc... pero no han cedido nada de nada en energía.
- En este escenario, ¿qué papel juega España?
- Nosotros no estamos comunicados con Europa. Somos una isla energética y tenemos un exceso de capacidad muy grande que nos encarece tremendamente el servicio. Esto es muy importante, porque lo que producimos lo tenemos que consumir aquí. Toda Europa menos España está conectada. Nosotros tenemos los Pirineos y tenemos a Francia, que no le apetece que le mandemos energía desde aquí, porque para eso vende la suya.
 Pocas personas conocen el sector eléctrico en España como María Teresa Estevan Bolea. A lo largo de las últimas décadas, la decana del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid ha visto pasar decenas de ministros, leyes, reformas... Unas estaban mejor encaminadas, otras eran una absoluta locura y la mayoría, simplemente, no abordaban los problemas de fondo del sistema.
No todo se ha hecho mal. España, un país con pocos recursos naturales, mantiene un buen sistema de transporte de energía. Tampoco se recuerdan fuertes problemas de suministros. Y algunas de nuestras grandes compañías compiten de igual a igual en los mercados internacionales.
Sin embargo, en los últimos años, todo parece estar complicándose. Los precios se disparan. Inversores, grandes y pequeños productores, políticos y organismos reguladores se echan unos a otros la culpa. Mientras, el consumidor observa perplejo. En esta situación, nadie mejor que Estevan Bolea para hacer un análisis de lo que se ha hecho mal y de cómo se podría (si es que se puede) dar la vuelta a esta situación. No será fácil en ningún caso, porque algunos errores han sido muy importantes.
- ¿Hasta qué punto es preocupante lo que ha ocurrido esta semana? ¿Es algo coyuntural o que afecta al conjunto del sistema?
- Todo el sistema eléctrico se tiene que reestructurar, es un disparate de la A a la Z. Por una parte, nos sobra una barbaridad de energía. En este sentido, tenemos un problema y es que ha bajado mucho la demanda por la crisis económica.
- Perdone que la interrumpa, porque esto que dice me sorprende, ¿producimos más electricidad de la que necesitamos?
- Hay un tema importantísimo, que me gustaría que reflejasen en su entrevista, porque es fundamental: la electricidad no se puede almacenar. Un año tiene 8.760 horas. Y la demanda de electricidad en base tiene que cubrir unas 6.000 horas. Ninguna de
las renovables garantiza el suministro. La eólica tiene una media de 1.800-2.200 horas, dependiendo de los parques y los años. La termosolar no te puede dar más de 2.000-2.300 horas, aparte de que es carísima. Y las fotovoltaicas, pues hablamos de 1.500-2.000 horas. Por lo tanto, no te cubren la demanda. Tienes que tener un soporte de otras energías, que es lo que realizan normalmente los ciclos combinados. De estos, la mayoría están operando unas 1.000 horas cuando se calculaba que estarían operativos unas 4.000 horas, bastante están parados.
- Entonces estamos ante el peor de los mundos posibles. Una cantidad teórica de producción muy elevada (lo que encarece el servicio), pero que no garantiza el suministro porque no se puede disponer de ella siempre que se quiera.
- Hay que tener en cuenta que no toda la capacidad es válida, porque no es gestionable [con este término se alude a la capacidad de garantizar el uso de una tecnología en un momento de necesidad]. De los 107.000 MW/h de capacidad teórica del sistema (ver cuadro) unos 50.000 MW/h no son gestionables.
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En España, necesitamos 6.000 horas. Esto te lo da la nuclear, te lo da el carbón aunque sea carísimo, te lo dan los ciclos combinados y te lo da la gran hidráulica (si tuviéramos agua). Luego tenemos las renovables, que sólo te garantizan entre 1.500 y 2.200 horas y, por lo tanto, necesitan el soporte de otras tecnologías.
En todo esto hay una tercera parte. Y es que Red Eléctrica de España (REE) tiene que gestionar las tecnologías. Porque puede haber un aerogenerador funcionando, pero en un momento dado se para el viento y necesitas que se ponga en marcha una central de ciclo combinado que sustituya a la eólica. De las renovables, sólo la biomasa es gestionable 8.760 horas, todo un año, si tienes los suficientes residuos (otra cosa es si sale cara o barata). Las demás renovables no son gestionables: porque si llueve o es de noche no hay sol, no tienes viento cuando quieras, la hidráulica puede no tener agua...
- Parece realmente complicado de gestionar un sistema así, dando entrada y salida a cada tecnología según va subiendo o bajando la demanda.
- Tú tienes que abastecer al mercado cuando éste te lo demanda. Por eso, la gestión del sistema es muy compleja. El corazón del sistema energético es la electricidad y el corazón del sistema eléctrico es la
operación del sistema, que lo lleva REE. Esta compañía es el transportista (propietario de la red de alta tensión) y el que opera el sistema, tarea extraordinariamente compleja y que lleva a cabo de forma sensacional.
- Cualquiera puede imaginar que a lo largo de un día debe haber picos y valles de demanda enormes.
- Aquí tenemos la demanda de electricidad en España a lo largo de 24 horas [la decana nos muestra el siguiente gráfico]. La menor demanda se produce a las 4:00 de la madrugada. Luego comienza un pico por la mañana y la mayor demanda lo tienes entre las 20:00 y las 22:00 horas. Bueno, pues la eólica en España sopla por la noche, cuando no hay demanda. Y hay que recordar, de nuevo, que la electricidad no se puede almacenar.
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Tú tienes que cubrir esta demanda hora a hora, minuto a minuto. Y lo que más me preocupa es que estamos poniendo en riesgo la garantía de suministro. ¿Qué hacemos en el mundo de hoy sin suministro de electricidad? Nada. Sólo hay una cosa más importante, el agua. Pero el agua sin electricidad no te sirve de nada porque la tienes que bombear. Supón que te falla el suministro eléctrico sólo dos horas al año, un día a las 3 de la madrugada y que tienes un infarto en una familia que vive en un piso 12. ¿Qué haces sin ascensor? Estamos en una sociedad que depende por completo de la energía, de la electricidad sobre todo.
- ¿No tenemos ninguna forma de asegurar un mínimo suministro?
- La única forma de almacenar la electricidad es acumulando agua, en los embalses. En este sentido, España tiene 1.300 grandes presas y eso es maravilloso. En el momento, en que necesites que una central hidroeléctrica comience a producir, das la orden de que comience a turbinar y en el acto tienes electricidad. Con lo que tienes KW almacenados en forma de agua. Por cierto, aquí hay una cuestión muy curiosa: la gran hidráulica no la consideran renovable y la pequeña hidráulica, de menos de 10 MW, sí la consideran renovable. Es otra convención disparatada.
- Pues éste es un tema, el de la energía hidráulica, al que no se le hace mucho caso. Hablamos mucho de renovables, nuclear o carbón, pero casi nada de embalses.
- Durante años y años, a la gente se le ha dicho que las renovables eran unas energías estupendas y la gente lo encontraba maravilloso. Fíjate en Iberdrola, por ejemplo. Toda su publicidad en televisión es de molinos, no habla de las grandes presas. Es una compañía número 1 del mundo en tecnología de centrales hidroeléctricas. Tiene grandes proyectos en el extranjero. Y en vez de presumir de esas grandes centrales hidroeléctricas, presumen de aerogeneradores, que están muy bien, pero no sirven para suministrar la electricidad que necesitamos.
| Foto: D. Alonso Rincón
- ¿Nos ha cegado la obsesión con la renovables?
- Estamos cometiendo unos errores tremendos. La UE ha legislado en energía muy mal, a través de [los departamentos de] medio ambiente y de competencia. Y ningún país le ha hecho caso, pero nosotros sí, porque queríamos presumir de modernos. Además, las plantas fotovoltaicas que hemos montado son muy poco eficientes, son placas chinas de muy mala calidad. Ahí tienes las cifras de subvenciones del régimen especial [primas renovables]:
  • 6.521 millones de euros en 2009
  • 7.066 millones de euros en 2010
  • 6.984 millones de euros en 2011
  • 8.585 millones de euros en 2012
  • 10.500 millones de euros en 2013
Son unas cifras insostenibles.
- No sólo eso. Estos datos son los que explican el déficit de tarifa. Y el problema que tiene con éste el Gobierno español.
- La deuda está en manos del sector financiero. Supera los 30.000 millones de euros: 20.000 millones los tiene la banca española y
10.000 millones los fondos y bancos de otros países. No me dan ninguna pena. Han invertido muy mal. ¿Cómo es posible que no tengan expertos en energía que les digan 'lo que usted está haciendo es un disparate'? ¿Tú te creerías si una empresa te dijera: 'Te vamos a pagar dos millones de euros al año, hagas lo que hagas'? Pues no lo creerías. Pues esto es lo que hemos hecho. Los inversores necesitan expertos que les asesoren. El sector eléctrico lo único que ha hecho es ingeniería financiera, ni siquiera finanzas, sólo ingeniería financiera. Todo ha sido falso.
- Sí, pero la legislación tampoco ha ayudado. Y los inversores, muchos de ellos extranjeros, quieren recuperar lo que se les prometió.
- Ha habido una legislación disparatada. Pero el Tribunal Supremo ya ha dicho que las leyes no son inamovibles, que se pueden parar instalaciones. Hay algo muy claro y quiero que lo reflejes en la entrevista: los inversores deben recuperar su inversión.
Pero el problema no es la inversión, sino la producción. Por ejemplo, durante la moratoria nuclear, se pararon las centrales de Valdecaballeros y Lemoniz; y durante quince años se les estuvo compensando la inversión. Ahora habría que parar durante siete u ocho años la mayor parte de las fotovoltaicas y termosolares. No aportan nada que no tengamos cubierto por mejores energías, más seguras y más fiables. Se paga la inversión en 15 años (como con la nuclear) y automáticamente se quitan 5.000 millones del recibo de la luz sin perjudicar a los inversores. Pero no podemos seguir teniendo 10.500 millones de euros de primas a las renovables cada año.
Fuente:LIBREMERCADO.COM ( Libertad Digital)

domingo, 10 de noviembre de 2013

La receta Feldstein para España: "Reducir gasto público, bajar IRPF y subir IVA"

El catedrático de Harvard y asesor económico de varios presidentes de EEUU, Martin Feldstein, asegura que en España "el empleo sólo puede venir de las pymes".

En un entrevista publicada en ABC este 10 de noviembre de 2013, Martin Feldstein, dice sobre España que aunque parece que el PIB está creciendo un poco, no será suficiente.
"Es cierto que las exportaciones están aumentando (...) pero esto no crea muchos puestos de trabajo".
 "El empleo sólo puede venir de las pymes, que son las que aportarán el PIB que falta. Es por ello que deben vender más al exterior que antes, algo que no hacen".
Para esa deseada internacionalización de las pequeñas y medianas empresas españolas, Feldstein cree que hay un impedimento: el difícil acceso de éstas al crédito.
Para que en Europa fluya el dinero, el catedrático piensa que es necesario un euro más competitivo y débil.
Esa medida provacaría, además, que los productos europeos sean más baratos, que haya menos importaciones por una subida de precios y que, en consecuencia, se consuman más productos europeos beneficiando así al tejido económico europeo.

Feldstein: "Los planes de estímulo no relanzan el crecimiento, pero sí la deuda"

Varios centenares de personas se dieron cita el pasado 5 de noviembre en la Fundación Rafael del Pino. La ocasión merecía la pena. El catedrático de Harvard Martin Feldstein visitaba Madrid para impartir una conferencia dedica a analizar las perspectivas de futuro de la economía mundial.

El presidente honorario del National Bureau of Economic Research comenzó hablando de EEUU. Feldstein subrayó la necesidad de "recuperar el crecimiento económico y reducir el déficit público. Ahora mismo, esta recuperación está siendo atípica, ya que el desempleo sigue en niveles demasiado altos".
Refiriéndose al colapso de la "burbuja inmobiliaria", Feldstein explicó que "el pinchazo de aquella ilusión cogió a la Reserva Federal por sorpresa. Los tipos de interés ya estaban en niveles muy reducidos; ante esta situación, se optó por aplicar políticas de estímulo de corte fiscal, pero estas medidas no han relanzado el crecimiento. Sin embargo, sí han disparado nuestro endeudamiento público".
Refiriéndose a la situación actual, Feldstein se mostró preocupado por la caída del ahorro y señaló que los precios inmobiliarios vuelven a subir. "En 2013 y 2014, las tasas de crecimiento no alcanzarán el 2%. Estos datos se ven lastrados por el elevado desempleo. No obstante, soy moderadamente optimista de cara al futuro porque nuestras regulaciones laborales son razonablemente flexibles. El reto es determinar qué ocurrirá en el ámbito monetario y en el campo fiscal (impuestos y gasto público)", explicó.

Problemas monetarios y tributarios

A la hora de comentar el primero de estos dos puntos, el expresidente del Consejo de Asesores Económicos habló de las políticas de expansión cuantitativa señalando que estas medidas monetarias de corte extraordinario "han reducido enormemente el coste de financiación de la deuda pública. El Tesoro se financia con un interés inferior al 2%, cuando en una situación de mayor normalidad lo haría a tipos del 4% o 5%. El problema es la incertidumbre existente en torno a la retirada de estos estímulos monetarios".
¿Cuándo terminará la "expansión cuantitativa" de la FED? Según Feldstein, "es probable que a finales de este año empiece el repliegue de estas medidas. Personalmente, creo que esta apuesta monetaria está distorsionando los mercados y alimentando nuevas burbujas. Hay que regresar a tipos de interés más razonables".
Tratando los asuntos tributarios de EEUU, Feldstein criticó la elevada fiscalidad empresarial (una de las más altas de la OCDE) y se opuso a las deducciones, apuntando que, "en la práctica, esta es una forma de conducir al sector privado hacia decisiones de inversión que vienen dictadas desde el ámbito político". También señaló que es un error gravar la repatriación de beneficios obtenidos en el extranjero, ya que esto empuja a multinacionales como Apple a establecer sus sedes globales fuera del país.
Feldstein, que ocupó diversos cargos consultivos en los gobiernos de Ronald Reagan, George W. Bush y Barack Obama, señaló que el déficit público se está reduciendo, pero advirtió de que, a largo plazo, los programas del Estado del Bienestar "volverán a crear un problema presupuestario".

La situación económica de la Eurozona

Hablando del euro, Feldstein señaló que el incumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento ha supuesto un grave problema de deuda y déficit. Refiriéndose a España, señaló que nuestro país "ha acertado con sus modificaciones en el mercado laboral y el sistema de pensiones". Autor de más de 300 artículos de investigación y colaborador en The Wall Street Journal, Feldstein lamentó que "hablar de austeridad se haya convertido en tabú en países con altos niveles de endeudamiento público".
Fuente:libertaddigital.com